Prevén que aumente la violencia entre cárteles

La fuga da pie a una confrontación con 'Nueva Generación'; cuando Guzmán se evadió de Puente Grande, México vivió una etapa de sangre.
'El Chapo' fue recapturado el 22 de febrero de 2014.
'El Chapo' fue recapturado el 22 de febrero de 2014. (Octavio Hoyos)

México

La fuga del capo Joaquín El Chapo Guzmán puso en alerta a las dependencias de seguridad, ya que existe la posibilidad de que se recrudezca la violencia en el país, debido a que hay indicios de que formó alianzas con organizaciones antagonistas, entre ellas, con células de Los Zetas.

Autoridades mencionaron que tras su huida en 2001 del penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, México comenzó a vivir en una etapa de sangre, por la guerra que inició el líder del cártel de Sinaloa contra Los Zetas, este último, grupo que hoy está minado y cuyas células luchan entre sí por el control de diversas zonas del país.

Funcionarios del gobierno federal consultados señalaron que el escape de Guzmán abre la puerta a una "próxima confrontación" con el cártel de Jalisco Nueva Generación, organización que alguna vez fue su brazo armado y al que traicionó.

Dicho cártel se encontraba bajo el liderazgo de Ignacio Nacho Coronel, también capo del cártel de Sinaloa, quien fue abatido por el Ejército el 29 de julio de 2010, en Zapopan.

La captura de los principales líderes de los cárteles de La Familia, Tijuana y los Beltrán Leyva, además del cártel de Juárez, propició que El Chapo y su socio Ismael El Mayo Zambada comenzaran a tomar el control de las rutas para el trasiego de drogas en Ciudad Juárez, Acapulco, Tijuana y el puerto de Veracruz.

La disputa territorial más fuerte ocurrió entre el cártel de Sinaloa y Los Zetas, estos últimos considerados los más violentos.

La pelea entre ambos grupos comenzó durante la gestión de Vicente Fox, cuando el cártel de Sinaloa envió al grupo de sicarios Los Negros, bajo la dirección de Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, a tomar el control de Tamaulipas.

TRAICIONES

El capo también tuvo que enfrentar problemas al interior de su organización, debido a traiciones que se le adjudican, particularmente contra los Beltrán Leyva e Ignacio Nacho Coronel, con quienes también dirigía el cártel.

Arturo Beltrán Leyva, El Barbas o El jefe de jefes, financió, junto con El Mayo Zambada la fuga de El Chapo, en enero de 2001, revelaron en su momento funcionarios federales.

El 21 de enero de 2008, Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, fue detenido en Culiacán, Sinaloa, lo que provocó un rompimiento entre El Chapo y Arturo Beltrán, este último abatido el 16 de diciembre de 2009 en un operativo de la Marina en Cuernavaca.

Posteriormente vino la muerte del otro dirigente de Sinaloa, Nacho Coronel, en un operativo del Ejército mexicano en Jalisco, en julio de 2010.

Tras la muerte del terrorista Osama bin Laden, en mayo de 2011, el "multimillonario" capo de la droga se convirtió en el hombre más buscado del planeta, así lo dio a conocer el gobierno de Estados Unidos, que ofreció una recompensa de 5 millones de dólares para lograr su captura. México puso un precio a su cabeza de 30 millones de pesos.

No solo era el más buscado, sino que ascendió cinco lugares en la lista de los 70 hombres más poderosos del mundo, de acuerdo con la revista Forbes, al pasar del puesto 60 al 55, además de que lo ubicó en el lugar mil 140 como uno de los más ricos, con una fortuna que se presume en un billón de dólares.