'Los Ponchos' ofrecen disculpas y hasta venganza

Los familiares de Diego les piden rezar y aceptan las disculpas, aunque aseguran que se encuentran en medio de una guerra interminable.
Territorio de 'Los Ponchos'.
Territorio de 'Los Ponchos'. (Guillermo Villegas )

León, Gto.

Pandilleros de Los Ponchos que viven en la misma cuadra de la casa del menor quemado por la banda de Los Sádicos, el domingo pasado, han ofrecido a familiares de la víctima disculpas, dinero, participar en oraciones, sangre y hasta venganza.

"Se vinieron a disculpar porque saben que por culpa de sus rivalidades por un supuesto territorio a nuestro hermano y a toda nuestra familia nos afectaron muchísimo. Estamos en medio de una guerra interminable. Todos los Ponchos viven en nuestra misma cuadra. No queremos nada, nos han ofrecido vengarse, dinero, sangre y disculpas. Pedimos que oren por nuestro hermano, es todo", dijo una hermana del niño.

Dijo la misma mujer que les pidieron a los pandilleros que no hicieran nada contra los agresores que sólo se unieran a las oraciones para que saliera adelante Diego Iván.

Diego Iván Ruiz Chávez fue golpeado con una piedra en la cabeza, luego pandilleros de Los Sádicos lo rociaron con agua de celaste y le prendieron fuego.

Ahora se debate entre la vida y la muerte con lesiones severas, principalmente en sus vías aéreas.

Comentó a este medio la hermana de Diego que Los Ponchos les ofrecieron cualquier tipo de ayuda, donar sangre a la hora que sea, dinero, disculpas y unirse a las oraciones.

Todas las noches la familia hará oración para que Diego Iván logre recuperarse de las lesiones y Los Ponchos les dijeron que estarán ahí.

Uno de los familiares del menor dijo que los médicos del hospital de Salamanca les informaron que mínimo estará unos tres meses en cuidados intensivos y que sus lesiones son severas.

El menor fue trasladado a dicho municipio a una clínica especializada en tratamiento para personas quemadas.

Los padres del niño hoy duermen en un albergue que está frente al hospital, en espera de ver mejoría en su hijo.