REPORTAJE | POR MILENIO DIGITAL

En 4 años, mil 180 policías dados de baja

De los municipios de Torreón, Matamoros, San Pedro y Madero.

Fue en el proceso de depuración aplicado en las actuales administraciones, luego de que la ola de violencia obligó a establecer pruebas de control y confianza.

En marzo de 2010, Torreón dio de baja a 400 policías municipales.
En marzo de 2010, Torreón dio de baja a 400 policías municipales. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Alrededor de mil 180 policías de los municipios de Torreón, Matamoros, San Pedro y Francisco I Madero, fueron dados de baja durante el proceso de la depuración, cuyas corporaciones fueron trastocadas por la delincuencia organizada, en cuatro años de administración.

La ola de violencia que fue recrudecida por las células delictivas, obligó a los Ayuntamientos de La Laguna a establecer pruebas de control y confianza, cuyos exámenes renovaron desde el personal operativo hasta el administrativo.

En marzo de 2010, el Ayuntamiento de Torreón despidió a 400 policías municipales, de quienes se tenía la sospecha de estar vinculados con acciones ilícitas generadas por la delincuencia organizada. Asimismo, el resto de las administraciones comenzaron con la depuración de la estructura policiaca, en la que se invirtieron recursos federales del Subsemun.

Paro laboral

Los elementos policiacos de Torreón, decidieron realizar un paro de labores para demandar al alcalde Eduardo Olmos Castro, la destitución del general en retiro Carlos Bibiano Villa Castillo, quien era el director de la Policía Municipal.

Lo señalaban por hostigamiento laboral, vejaciones, maltrato y violencia física. Sin embargo, a pesar de las protestas, el edil sostuvo al general en sus funciones y mando de la Dirección de Seguridad Pública.

El detonante de la suspensión de labores fue el ataque de un comando armado en contra de un policía municipal, el cual fue herido de bala, pero tiempo después murió en un hospital, cuando recibía atención médica, por lo que despertó el descontento en contra de Carlos Bibiano Villa, a quien señalaban como el responsable de no haber otorgado el suficiente apoyo al agredido.

En su momento, Olmos Castro dijo ante la opinión pública, que había solicitado el apoyo del Ejército Mexicano, así como de la Policía Estatal y de la Policía Federal, para garantizar la seguridad de la ciudad, por lo que se realizarían patrullajes continuos en los sectores más conflictivos. El plantel de la Policía Municipal contaba con 600 policías, entre operativos y administrativos.

Cinco mil evaluaciones en 2013

A principios de este año, en Coahuila se efectuaron aproximadamente 5 mil evaluaciones en los diferentes municipios, de las cuales, dos mil 900 elementos policiacos aprobaron las pruebas y se dieron de baja a mil 500 policías. Alrededor de 712 estarían pendientes.

El 30 por ciento de los 700 policías que causaron baja, por no haber aprobado las pruebas de control y confianza, pertenecían a Matamoros, así también, el alcalde Guillermo del Real realizó algunos ajustes para cumplir con la Ley Nacional de Seguridad Pública.

En algunos casos en donde la Dirección de Policía Municipal desaparece o se queda con pocos elementos de seguridad, entraría en apoyo la Policía Estatal y en ocasiones las fuerzas federales.

Durante el proceso de depuración, en toda la entidad, las estadísticas arrojan que se han cesado a más de dos mil policías preventivos, de las diversas Direcciones de Seguridad Pública que conforman los Ayuntamientos.

Mil 500 evaluaciones más

En el Centro de Evaluación y Control de Confianza, se han aplicado mil 500 evaluaciones más, de las cuales el 70 por ciento corresponde a elementos en activo y el resto a aspirantes a incorporarse a las distintas fuerzas policiales del estado o dependencias de seguridad pública.

Estas evaluaciones practicadas corresponden a 85 por ciento de agentes que integran las corporaciones policiacas municipal, incluidos mandos superiores y un 100% a mandos medios.

Los municipios de Francisco I Madero y San Pedro también presentaron transformaciones en su estructura policiaca, ya que las autoridades estatales fundamentadas en la Ley Nacional de Seguridad Pública, depuraron las corporaciones, en las que también se tenía la sospecha de la vinculación de acciones ilícitas.

Durante los cuatro años de ambas administraciones, se dieron de baja a más de 350 policías municipales, de los cuales, más de 60 policías quedaron pendientes debido a que en los exámenes de control y confianza habían presentado algunas inconsistencias en sus contenidos.

Para los alcaldes de estos municipios, haber enfrentado una realidad que laceraba a toda una sociedad, no fue fácil, debido a que se dejó sin vigilancia a estas demarcaciones, por lo que fue fundamental contar con el apoyo de la Policía Estatal, de la Policía Federal y del fuerzas castrenses, los cuales de manera termporal alteraron su funciones militares a civiles.

Se han vertido algunas opiniones encontradas con respecto a las evaluaciones, donde con los exámenes de control y confianza se ha pretendido depurar las instituciones de seguridad pública y procuración de justicia, ya que se soilcita que deben de revisarse, debido a que que presuntamente se han cometido supuestas injusticias con su aplicación y no existen datos que permitan determinar que han sido útiles en su propósito.