Piden la liberación de Hipólito Mora

Consideran injusto el encarcelamiento del fundador de las "autodefensas" y de otros 27.
Salieron a las calles de Morelia.
Salieron a las calles de Morelia. (Quadratín)

Michoacán

Unos 100 habitantes de la comunidad de La Ruana marcharon y se manifestaron en la sede del Palacio de Justicia de la entidad en demanda de que sea liberado Hipólito Mora, líder y fundador de los grupos de autodefensa en Michoacán, así como los demás ex guardias comunitarios presos.

Con mantas y pancartas, el contingente, compuesto en su mayoría por mujeres y niños, exigió que el juez séptimo en materia penal ordene la liberación de Mora, quien se entregó a las autoridades el pasado 27 de diciembre.

Hipólito Mora fue internado en un penal michoacano junto con 27 de sus hombres, todos integrantes de la Fuerza Rural de La Ruana, luego del ultimátum del gobierno federal para que se entregaran, tras la balacera en la tenencia de Felipe Carrillo.

Bajo los gritos y consignas de “¡libertad!”, manifestantes, entre quienes se encontraba Viridiana, viuda de Manuel Mora, hijo del líder detenido, afirmó que el encarcelamiento de los policías rurales es una ilegalidad.

Manuel Mora fue una de las 11 víctimas del tiroteo protagonizado por las fuerzas de Antonio Torres, El Americano, con el grupo de Hipólito Mora a las afueras de La Ruana.

Los manifestantes partieron de la fuente de Las Tarascas rumbo al Centro Histórico, donde se posesionaron en el viejo edificio que una vez albergó el Supremo Tribunal de Justicia.

Posteriormente enfilaron  hacia la calzada La Huerta, donde exigieron una audiencia con el titular del tribunal, Juan Antonio Magaña de la Mora.

Hipólito Mora enfrenta su segundo proceso penal, luego de que en marzo de 2014, la Procuraduría de Justicia del Estado le imputara cargos de privación ilegal de la libertad, despojo y homicidio en grado de cooparticipacion, pero fue liberado por la insuficiencia de pruebas.

Obispo, temeroso

Monseñor Fidencio López dijo sentir temor de asumir su nuevo encargo frente a la diócesis de San Andrés Tuxtla, Veracruz, principalmente por la inseguridad.

En conferencia de prensa en Querétaro, dijo aceptar la encomienda por “decisiones terrenales. Tengo miedo, incertidumbre, pero confío en Dios y en él estará mi vida y confianza”.

“Es una de las ocasiones en las que me ha costado decir sí, pero después de decirlo, me siento con una tranquilidad y una confianza inmensas. Con la ayuda de Dios, pondré todo de mi parte y el Espíritu Santo hará lo demás”.