Piden a la ONU interceder por mexicanos en Malasia

Aclara que es respetuosa de las soberanía de los países y no se opone a la imposición de penas; puntualiza que la vida es el bien supremo del ser humano y fundamento de toda ley.
Héctor González Ríos platicó con MILENIO en la ladrillera donde ha trabajado por 40 años.
Héctor González Ríos platicó con MILENIO en la ladrillera donde ha trabajado por 40 años. (Especial)

México y Sinaloa

Luis Raúl González Pérez, titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), solicitó al gobierno de Malasia la suspensión de la pena de muerte contra los mexicanos José Regino, Luis y Simón González Villarreal, condenados por narcotráfico.

Para ello solicitó también el apoyo y la solidaridad del ombudsman de aquel país, Tan Sri Hasmy Agam, y la del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Rayad Al Hussein.

En un comunicado, la CNDH dio a conocer que en sus escritos González Pérez subrayó que la vida representa el bien supremo del ser humano y, como tal, constituye el bien jurídico más valioso.

Puntualizó que el derecho a la vida es el fundamento de los ordenamientos constitucionales que lo reconocen y amparan como valor esencial e interés social supremo.

La noche del pasado miércoles, tiempo de México, la Corte Federal de Malasia ratificó la pena de muerte contra los hermanos González Villarreal (sujetos a proceso desde 2008) por narcotráfico, con lo que quedaron agotadas todas las instancias legales para que evitaran la horca. Ahora, su única vía es pedir clemencia al sultán de Johor Bahru.

De acuerdo con el comunicado de la CNDH, González Pérez les hace saber a las autoridades de Malasia que el organismo que encabeza es respetuoso de la soberanía de las naciones y no se opone a la imposición de penas.

Sin embargo, se pronuncia por que dichas acciones se realicen dentro del Sistema Internacional de Derechos Humanos, al cual nuestro sistema jurídico se acoge.

En razón de lo anterior, de manera atenta y respetuosa, les solicita que en ejercicio de sus facultades determinen se suspenda la sentencia de muerte y se conmute por otra de prisión.

Los oficios a las autoridades de Malasia fueron dirigidos a Abdul Halim, gobernante supremo de Malasia; Najib Tun Razak, primer ministro, e Ibrahim Ismail, sultán de Johor.

A ESPERAR

En Culiacán, Héctor González Ríos, padre de los mexicanos condenados a la horca, afirmó en entrevista con MILENIO que tiene fe en que Dios frene la ejecución de sus hijos.

“Ojalá que no pierdan la esperanza y que sigan con la fe en Dios, porque por medio de él va a salir todo bien”, expresó.

En la ladrillera, donde ha trabajado durante 40 años, da a conocer que su esposa, Carmen Villarreal, se encuentra enferma, y apenas hace 15 le amputaron una pierna.

“Dijeron que su dedo no tenía remedio, que tenían que mochárselo y se lo mocharon. Y a los días le empezó a doler la pierna porque no le circulaba la sangre y no hubo más remedio que mocharle la pierna. Le dijeron que no va a tener fuerza en la rodilla para adaptarle con el tiempo una pata de palo. Todos los males le vienen por el problema de los plebes y ahí está batallando”, lamentó.

González Ríos señaló que ahora solo les queda esperar las noticias que su hija Alejandrina traiga a su regreso de Malasia, pues ella junto con su nuera viajaron al país asiático a presenciar la audiencia.

“La realidad no tenemos una información exacta de qué es lo va a suceder, porque en el periódico dicen que están en la misma terquedad de la condena vimos que están en pláticas las gentes allá, a ver qué se puede hacer, si los perdonan. Lo que pasaba es lo que Víctor Hugo (Michel, reportero de MILENIO) nos avisaba. Es lo único que sabemos”, expresó.

Solicitó la intervención del gobierno federal para que impidan que por la “terquedad” de los jueces, sus hijos sean llevados a la horca.

“Desearía mucho que si realmente hubiera alguna autoridad federal que tenga esa capacidad que intervenga en Malasia con esos jueces que están en la terquedad de aplicar la pena de muerte. Ojalá Dios quiera que ayuden a esos pobres muchachos”, señaló.