Corte atrae amparo de Pemex sobre prácticas monopólicas

Pemex y Pemex-Refinación promovieron un recurso de revisión contra la sentencia que la Comisión Federal de Competencia les impuso en 2013 al determinar que incurrieron en prácticas monopólicas.
Pemex realizó recorrido para surtir a gasolineras con desabasto.
En 2013 dos dueños de franquicias de estaciones de gasolina denunciaron que Pemex y Pemex-Refinación favorecen al sindicato petrolero. | Archivo (Carlos Zepeda)

Ciudad de México

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ejerció su facultad de atracción para conocer un recurso de revisión promovido por Petróleos Mexicanos y Pemex-Refinación, quienes reclamaron la sentencia que determina que ambas empresas incurrieron en prácticas monopólicas, motivo por el cual se les impuso una multa por 653 millones de pesos.

Las compañías se quejaron de la resolución dictada por la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) y que un juez federal avaló.

En 2013, Jorge Feregrino Herrera y Aurelio Enrique Hernández Trejo, franquiciatarios de estaciones de gasolina denunciaron ante a Cofeco a Petróleos Mexicanos y Pemex-Refinación, porque ambas compañías favorecen al sindicato petrolero.

El argumento de los quejosos fue que las estaciones de gasolina y diésel son obligadas a contratar para el transporte, traslado y distribución de combustibles, las pipas y personal del citado gremio.

La exclusividad que se les impone, señalaron los quejosos, les costaba entre 50 y 70 por ciento más caro que el servicio que ofrecen otras empresas, pues se les niega transportar el hidrocarburo por sus propios medios.

Sin embargo, Petróleos Mexicanos y Pemex-Refinación alegaron que la intromisión de la Comisión Federal de Competencia es admisible, porque el segundo y tercer párrafo del artículo 25 de la Constitución Federal establecen:

"El Estado planeará, conducirá, coordinará y orientará la actividad económica nacional, y llevará al cabo la regulación y fomento de las actividades que demande el interés general en el marco de libertades que otorga esta Constitución." Y "al desarrollo económico nacional concurrirán, con responsabilidad social, el sector público, el sector social y el sector privado, sin menoscabo de otras formas de actividad económica que contribuyan al desarrollo de la nación".

La Cofeco consideró que no existía razón alguna que justificara la conducta de condicionamiento de ambas compañías a los franquiciatarios de adquirir su servicio de traslado de las gasolinas y diésel.

Subrayó que Petróleos Mexicanos y Pemex-Refinación no pueden basar su dicho en supuestos mayores niveles de seguridad, pues es su obligación establecer la regulación necesaria para que los transportistas privados cumplan con los niveles necesarios de seguridad, calidad y continuidad.

Por eso tienen, abundó la Cofeco, la obligación de otorgar autorizaciones a particulares para el autoabasto o para el traslado a través de un tercero autorizado y la responsabilidad de fijar niveles de seguridad adecuados y suficientes que garanticen la operación de los transportistas de gasolinas y diésel, sean con autotanque propiedad del adquirente o de un tercero autorizado, además de la normatividad que establezca la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales.

La Segunda Sala sostuvo que el asunto es de interés y trascendencia porque el problema jurídico implica definir lo que debe entenderse como "áreas estratégicas", y los actos posteriores a la llamada "venta de primera mano" de gasolinas y diésel.