Padres culpan a guardería por muerte de su bebé

Leonel y Karine confiaron en el centro infantil queretano para encargar a su hija de 10 meses; la menor se ahogó con la leche que bebía de un biberón y el personal no se dio cuenta.
La guardería ya fue clausurada, reportaron los papás de la bebé
La guardería ya fue clausurada, reportaron los papás de la bebé (Tomada de Facebook)

Ciudad de México

La vida de Leonel Gómez y Karine Rocha cambió a partir del 3 de marzo. Ambar, su bebé de apenas 10 meses de edad murió por asfixia en la guardería Niños Amados, Niños Integrados (NANI), en Querétaro.

"Yo estaba en mi trabajo y me hablaron a las 12:30, para reportarme que había pasado algo con mi hija, que me presentara en la guardería. Salí de mi trabajo, fui a la guardería, le llamé a mi esposa, me dijo que también iba en camino, que no me apurara.

"Ella llegó primero, me comentó que cuando llegó le preguntaron que si ella era la mamá de la niña, nadie le dijo nada. Las maestras estaban llorando, ella se desesperó y le gritó a la directora que qué estaba pasando; ésta le dijo que la niña se había ahogado", explicó el papá de la bebé.

Según la guardería NANI, la bebé murió presuntamente por broncoaspiración. Habría tenido reflujo después de beber leche de su biberón, sin que los encargados se dieran cuenta.

La pequeña Ambar había muerto. Sus papás no pudieron verla sino hasta 12 horas después de haberse enterado.

"Cuando yo llegué (a la guardería), vi que había patrullas, ambulancias, protección civil, la calle (estaba) cerrada. Bajé del carro, vi a mi esposa en una silla y no me dijo nada. Pregunté (al personal) y me contestaron que atendían a la niña, quise pasar a verla y me lo impidieron, cuatro policías me impidieron pasar, me agarraron", narró Gómez.

Los agentes le negaron a la pareja ver a su hija en la guardería. Les argumentaron que recibía atención médica, después dijeron que había muerto. Debían esperar a que llegaran los agentes del Ministerio Público.

De acuerdo con Gómez, alguien se llevó de la guardería a su bebé. La sacaron por una puerta alterna. Después los policías les pidieron a los padres que se retiraran del lugar "porque ya no tenían nada que hacer ahí".

Otro martirio comenzó cuando los padres acudieron al Ministerio Público. Leonel Gómez afirmó que la atención fue de "muy poco tacto y falta de profesionalidad". La joven que les tomó las primeras declaraciones alternaba su trabajo con llamadas telefónicas personales.

"Son personas que están nada más haciendo preguntas, trabajo de rutina, (cuando) sonaba el teléfono de la chica que me tomó la declaración ahí se quedaba cinco minutos, uno pierde lo que más ama en el mundo y a ti te tratan como una mera rutina", lamentó el padre de la pequeña.

De acuerdo con una fotografía difundida en Facebook por los padres, la guardería donde falleció la bebé tiene sellos con la leyenda "clausurado".

Karine Rocha, madre de la menor, compartió la imagen con un mensaje en el que agradeció el apoyo de las personas que estuvieron atentas al caso: "Gracias a todos por su apoyo y a las autoridades por realizar las inspecciones correspondientes este es un primer paso la salvaguardar la integridad de los bebés que aún asistían ahí y que se haga justicia".