EU pone las armas, México los muertos: Padre Goyo

El sacerdote de Apatzingán protestó ante la Casa Blanca en EU y señaló al gobierno mexicano como responsable de la ola de violencia que vive el país.
"Pedimos el alto a las armas que llegan a México dentro del plan Mérida", explicó el sacerdote, de 46 años.
"Pedimos el alto a las armas que llegan a México dentro del plan Mérida", explicó el sacerdote, de 46 años. (EFE)

Washington

El sacerdote Gregorio López Gerónimo, conocido como padre "Goyo", criticó ante la Casa Blanca al gobierno de México por su supuesta implicación en el crimen organizado, a quien apuntó como responsable de la ola de violencia que vive el país.

"Hoy por hoy el gobierno mexicano tiene como objetivo a los estudiantes, hoy en México duelen más los proyectos que los proyectiles. Nos gobierna el crimen organizado", indicó el padre Goyo en una rueda de prensa ante un reducido grupo de periodistas frente a la Casa Blanca en Washington.

El sacerdote se encuentra de gira por EU para denunciar los recientes casos de violencia en México, como la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, en Iguala, Guerrero.

Durante la jornada, el padre "Goyo" tiene previsto reunirse con el senador demócrata Bob Menéndez en el Congreso, a quien explicará los problemas que está generando el "plan Mérida", una iniciativa financiada por EU desde 2008 para apoyar con ayuda económica a las fuerzas de seguridad mexicanas en la lucha contra el narcotráfico.

"Pedimos el alto a las armas que llegan a México dentro del plan Mérida", explicó el sacerdote, de 46 años y vicario de la localidad de Apatzingán, en Michoacán.

"Estas armas hechas en EU están cayendo en manos no solo del Ejército, también de los grupos delictivos", agregó mientras sus ayudantes desplegaban una pancarta que rezaba "Plan Mérida: EU pone las armas, México pone los muertos".

El padre "Goyo" ha sido una de las principales voces contra el cártel Los Caballeros Templarios, que se había hecho con el control de Apatzingán, y ha sido amenazado de muerte por el grupo.

La ciudad, de unos 130 mil habitantes, es la más importante de la llamada Tierra Caliente de Michoacán, una de las regiones en las que los "templarios" se movilizaban a su antojo, compraban policías y políticos y controlaban pilares de la economía de la zona.

En Washington, el sacerdote presentará también su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y, posteriormente, continuará su gira en Nueva York para denunciar las actividades de los carteles de la droga y corrupción en México.