"Algo va a pasar", dijo Oseguera a cercanos

Datos recabados en el círculo inmediato del edil de Lázaro Cárdenas indican que el funcionario sospechaba de la inminencia de un golpe por parte del gobierno federal en contra suya.

Lázaro Cárdenas, Mich.

Aún antes de pasar a engrosar la creciente lista de alcaldes, políticos y empresarios michoacanos defenestrados por participar en la videoteca personal de Servando Gómez, La Tuta, Arquímedes Oseguera intuía la posibilidad de su caída, quizá porque sabía de la existencia de la grabación que ayer fue hecha pública y viralizada vía Youtube.

Datos recabados en el círculo inmediato del edil indican que Oseguera sospechaba de la inminencia de un golpe por parte del gobierno federal en contra suya y que el martes de la semana pasada decidió comunicarle a sus colaboradores en la alcaldía de Lázaro Cárdenas que las cosas no pintaban bien en el futuro.

"Algo va a pasar", les dijo el pasado 22 de abril, durante un encuentro en la presidencia municipal organizado un día después de que el comisionado federal para Michoacán, Alfredo Castillo, visitara el puerto de Lázaro Cárdenas, según confirmó a MILENIO uno de los más cercanos colaboradores del alcalde.

Si algo sucedió entre Oseguera y Castillo cuando se encontraron la víspera, el 21 de abril, las fotografías del momento no lo delatan ni permiten adivinar qué se dijo entre ambos. Una secuencia de imágenes de la agencia Quadratin los muestra caminando juntos en la Décima Zona Naval con motivo del centenario de la Defensa del Puerto de Veracruz.

Solo una semana después de ese encuentro en las instalaciones navales, Castillo anunció la detención del edil y su tesorero, Omar Soto, aprehendido, según la prensa local, mientras se escondía debajo de su cama. El oficial mayor de la alcaldía, Marvin Toledo, otro de los participantes en el video dado a conocer en Youtube, permanece prófugo, mientras que otro funcionario que aparece en la grabación —Agustín Zapien, el titular de Aguas y Alcantarillado— no se presentó ayer a laborar.

Hasta antes de su detención, Oseguera era una de las estrellas ascendentes más notables del PRD michoacano, en el que había logrado escalar posiciones políticas en tiempo récord, desde inspector de agua potable y regidor plurinominal, hasta diputado local y presidente municipal de Lázaro Cárdenas.

El alcalde no había ocultado su intención de lanzarse en 2015 por una diputación federal.

Lo cierto es que para Oseguera la sospecha que albergaba se tornó realidad el lunes por la mañana. De acuerdo a una reconstrucción de sus últimos momentos antes de ser detenido, el edil inició la jornada con su rutina de ejercicio en el gimnasio de la elite local, Universal Gym, en donde recibió una llamada que le obligó a salir intempestivamente.

De ahí se trasladó al hotel NH del puerto para sostener un encuentro imprevisto con su equipo de trabajo. A la mitad de la reunión, un funcionario de la procuraduría estatal se presentó para pedirle le acompañara al aeropuerto. Ya en ruta, se le informó que no volvería a la alcaldía y que se encontraba detenido. Fue llevado a Morelia en un vuelo especial.

Tras la detención de Oseguera queda el riesgo del vacío de poder en una de las posesiones más importantes del PRD. En respuesta, la presidencia municipal de Lázaro Cárdenas entró ayer en modo emergencia y los regidores perredistas viajaron a Morelia para sesionar con la fracción de su partido en el Congreso del estado, encuentro al que asistió también el coordinador de la bancada federal, Silvano Aureoles.

Si Oseguera es arraigado o se ordena auto de formal prisión en su contra, la bancada estatal tendrá que designar a un posible sustituto a quien tendría que encomendarse concluir su mandato en Lázaro Cárdenas en agosto de 2015. Es decir, un mes después de las elecciones para gobernador, congreso, diputados federales y presidentes municipales en el estado.