Operadores: “Ese día nos dejaron ciegos y mudos”

El sindicato refutó el dictamen del director del Metro, Joel Ortega, pues asegura que lo cambiaron de la noche a la mañana.
Fernando Rosales, operador del tren 5, y el regulador Miguel Sánchez.
Fernando Rosales, operador del tren 5, y el regulador Miguel Sánchez. (Juan Carlos Bautista)

México

Los dos trabajadores del Metro culpados por el choque de dos trenes en la estación Oceanía de la Línea 5, aseguran que sus voces no corresponden a las grabaciones presentadas como prueba de la comunicación que mantuvieron el pasado 4 de mayo cuando ocurrió el incidente.

Fernando Rosales, operador del tren 5 y el regulador Miguel Sánchez, del Puesto Central de Control de Mando, aseguraron en entrevista para MILENIO, que ese día estuvieron “sordos y mudos”, ya que el radioteléfono por el que tienen contacto regularmente no funcionaba.

“Conductores e inspectores son los ojos del regulador, por eso ese día nos dejaron sordos y mudos, porque lo que pudo haberse evitado por la comunicación no se hizo, no estaba funcionando”, aseguró el regulador.

Informó que esa tarde el problema con el aparato se había reportado y señalado en una bitácora que se encuentra en la estación de Metro Pantitlán, por lo que técnicos acudieron a revisarlo sin que fuera reparado.

Ambos trabajadores coincidieron en que la causa del accidente fue “la falta de mantenimiento de los trenes, así como de las instalaciones fijas”, y señalaron que independientemente de las acciones que se tomen en su contra por los daños que ascienden a 13 millones de pesos, esperan “que los funcionarios que tienen la responsabilidad y mueven el presupuesto se hagan más sensibles ante las necesidades que hemos externado”.

Leobardo Álvarez, secretario general de la sección 5 del sindicato, también refutó el dictamen dado por el director del Metro, Joel Ortega, pues aseguró que lo cambiaron de la noche a la mañana y le “echaron tajantemente la culpa al factor humano”.

También señaló que la transcripción de la grabación radio-telefónica está incompleta, ya que “por los comentarios que me dan los compañeros hay muchos huecos en la comunicación. Lo único que pedimos es que se analice y se dé la información correcta, que sea de campo la investigación y no de escritorio”.

Agregó que durante el trayecto un techo por donde pasan los trenes tiene huecos, lo que ese día causó una cascada que dejó sin visibilidad al conductor; además de que sus limpiadores no servían y las balatas estaban en malas condiciones.

En días pasados, Joel Ortega reafirmó que el accidente: “Ni es el problema de mantenimiento ni su antigüedad; ni es que haya habido una falta de comunicación, porque están las grabaciones; ni es que tampoco el conductor haya tratado de frenar y llevárselo en conducción manual, porque están las grabaciones de la caja negra”.