Niegan a mujer la guarda y custodia de su hijo

La madre abandonó al niño desde los cuatro meses de su nacimiento, con su tía abuela en Jalisco; ahora que el menor tiene 12 años, la mamá regresó para reclamarlo, pero un juez se lo impidió.

Ciudad de México

Un juez federal negó de manera definitiva un amparo a una madre que exigió la guarda y custodia de su hijo de 12 años de edad, menor al que abandonó desde los cuatro meses de su nacimiento con su tía abuela en el estado de Jalisco.

La mujer intentó por todos los medios legales ganar el juicio, pero como no lo lograba demandó que se le concediera el régimen de visitas, pero en la entidad donde ella radica, es decir, en San Luis Potosí, la petición le fue concedida por un juzgado civil.

El asunto llegó al juzgado Primero de Distrito del Centro Auxiliar de la Quinta Región, con residencia en Culiacán, Sinaloa, quien resolvió negar el amparo por la guarda y custodia, y ordenó al juzgado civil dictar una nueva resolución para fijar el régimen de convivencia, tomando en cuenta el interés superior del niño.

La negativa del amparo derivó en aplicación de tratados internacionales y un criterio emitido por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) donde se establece que:

"El derecho de los padres biológicos no es reconocido como principio absoluto cuando se trata de adoptar medidas de protección respecto de un menor desamparado y tampoco tiene carácter de derecho o interés preponderante, sino de un fin subordinado al fin al que debe atenderse de forma preferente, que es el interés del menor".

La madre biológica alegó que el juez familiar pasó por alto los grados de parentesco existentes entre ésta y su menor hijo, contra el parentesco de la tercera perjudicada, que es la tía abuela que se hace cargo del menor desde los cuatro meses de edad.

Sin embargo, el juzgador federal declaró infundados los alegatos, en razón de que la decisión judicial impugnada atiende no solo el escenario que resulte menos perjudicial para el menor sino, por el contrario, deberá buscar una solución estable, justa y equitativa que resulte lo más benéfica para éste.

"Sentado lo anterior, no puede ser válido el argumento que sostiene la quejosa en el sentido de que por ser la progenitora del menor, tiene un mejor derecho que la hoy tercera perjudicada y que por tal motivo le corresponde ejercer la guarda y custodia.

"Abona a lo anterior el hecho de que la quejosa –progenitora– se separó de su menor desde los cuatro meses de vida y que los últimos años casi no ha convivido con él –según dijo el menor en su declaración– de ahí que es inconcuso que, si de manera repentina se decretara la guarda y custodia provisional del menor, cambiaría por completo el entorno en que se desenvuelve el niño, ya que desde esa fecha vive con su tía abuela, al parecer en un ambiente armónico y conveniente para el infante, al no haberse demostrado en el incidente de origen lo contrario", indicó el juzgador.

La opinión del menor influyó para que la autoridad responsable negara la guarda y custodia provisional a su progenitora.