“Le disparé porque si no él lo haría”: ex pareja de policía

La pareja del hoy occiso dijo que el sujeto intentó arrollarla tras haberla amenazado con aventar explosivos en su vivienda y matar a sus hijos.
Funeral del policía.
Funeral del policía. (Imelda Torres)

Ciudad Valles

Le disparé en defensa propia, fue lo que declaró Yolanda Maritza, la policía estatal que hirió a su pareja sentimental, un agente también de Seguridad Pública del Estado que no resistió las lesiones y murió mientras era atendido.

En su declaración aseguró que el hoy occiso intentó arrollarla después de amenazarla también con aventar explosivos en su vivienda para matar a sus hijos que ahí se encontraban.

Yolanda Maritza Olivares Alvarado fue detenida luego de los hechos ocurridos alrededor de las seis de la tarde del miércoles.

En el Libramiento Poniente, a menos de 300 metros de la Comandancia de Región Huasteca Norte de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, estaba Juan Carlos Grimaldo Carrizales, conocido como "El Grande" herido de bala. Paramédicos lo llevaron a una clínica particular pero una media hora después, su corazón se detuvo.

La movilización de patrullas en la ciudad generó psicosis general porque inicialmente se pensaba que había sido una balacera de delincuentes.

Con el paso de los minutos se fue aclarando todo y Maritza fue detenida.

Juan Carlos tenía en casa a su esposa y tres hijos varones pero desde hacía varios años era pareja sentimental de Maritza.

"Como a las cinco de la tarde vino a la comandancia donde yo estaba de guardia cuidando el acceso. Me insultó y me pedía que me subiera al carro pero yo no quería, hasta que dijo que iba ir a mi casa e iba hacer estallar unos explosivos que traía".

En su casa estaban sus hijos y sabiendo que siempre había sido violento con ella, optó por subir al Volkswagen Jetta gris, que luego se enfiló por el Libramiento y después por una brecha.

"Empezó a golpearme y diciendo que me iba a matar. Me pude zafar y corrí hacia la carretera pero me alcanzó, iba gritándome y quiso atropellarme. Se bajó del carro y fue cuando vi que venía amenazante por mí, así que saqué la pistola y le disparé".

La bala dio en su estómago, pero estaba consciente cuando los de la Cruz Roja lo llevaron a la clínica de la colonia Obrera. El trayecto fue de menos de diez minutos, pero el plomo ya estaba dañando sus órganos internos.

La necropsia arrojó que murió por shok hipovolémnico secundario a herida producida por proyectil disparado por arma de fuego en el abdomen. Es decir murió desangrado.

agentes de la Policía Ministerial dejaron a Maritza a disposición del Ministerio Público, igual que el vehículo y la pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros.