Muere joven por pelea de barrios en Altamira

Lo que era una riña entre pandilleros concluyó con la vida de un joven que pasaba por el lugar y recibió un balazo en la cabeza. 

Guadalajara

Pasaron tirando balazos unos pandilleros de la colonia Benito Juárez que tenían problemas con los del barrio de “los monjes”, y le dieron en la cabeza a un joven que pasaba por ahí junto con un amigo suyo para hacerle un tatuaje, quien murió en la colonia Altamira, en Tonalá.

Le decían “el pelón”, se llamaba Juan Francisco Arellano Martínez, tenía 19 años y vivía en la colonia Jardines de la Barranca, Guadalajara.

Su amigo que lo iba a tatuar le dijo que fueran a comprar unas agujas para hacerle el trabajo, aprovechando que estaba de visita en la colonia, pues su madre había ido a la penal.

Aproximadamente a las 15:00 horas, cuando caminaban por la calle Reforma, entre Trincheras y Libertador, pasaron los de la Benito Juárez subidos en una camioneta tipo Ford Pick Up verde, disparando; dos de ellos llevaban pistolas.

Al ver a los vándalos, los dos jóvenes se echaron a correr, pero una motocicleta estacionada en la banqueta les impidió continuar la huida y una bala acertó en la cabeza de “el pelón”.

“El no se metía con nadie, el no era el del problema” gritaba la madre de Arellano Martínez cuando llegó a la escena del crimen porque le avisaron lo ocurrido cuando venía regresando de Puente Grande y alcanzó a ver como los camilleros del Servicio Médico Forense recogían el cadáver para llevarlo a la morgue Metropolitana, mientras los peritos forenses fichaban como indicio del asesinato un casquillo, aparentemente 9 mm, que localizaron los policías municipales al inspeccionar la zona.