Ministros, por fortalecer el Poder Judicial federal

Candidatos coinciden en que lo esencial es demostrar que hay jueces justos e independientes.

México

Los seis ministros que se inscribieron para buscar la presidencia de la Suprema Corte y el Consejo de la Judicatura Federal reconocieron que nuestro país atraviesa un momento difícil que hace necesario fortalecer al Poder Judicial de la Federación (PJF).

Así lo plasmaron en sus propuestas de trabajo Margarita Luna Ramos, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Luis María Aguilar Morales, Fernando Franco González Salas, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.

Los candidatos que buscan presidir la Corte y la Judicatura a partir del próximo 2 de enero hasta el 31 de diciembre de 2018, coincidieron que lo esencial es demostrar que hay jueces justos e independientes.

Margarita Luna Ramos dijo que en caso de llegar a la presidencia fortalecerá y logrará la unidad del PJF.

“Mi objetivo es establecer los lineamientos generales de trabajo, sustentados en la tradición de la cultura de la legalidad, de la justicia, en el respeto a los derechos humanos, la excelencia, autonomía e independencia de los juzgadores, respeto a la dignidad humana y a la equidad procesal, entre otros. Todo ello en la búsqueda de la consolidación de una impartición de justicia apegada a derecho, que permita que la actuación de los integrantes de este poder federal sea valorada y reconocida”.

Asimismo, ofreció transparencia y rendición de cuentas, establecidas y definidas en términos operacionales.

Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena reconoció que la sociedad está cansada de la crisis social que atravesamos y busca una respuesta. “Las demandas sociales exigen del Poder Judicial de la Federación la convicción de que el acceso a la justicia no es meramente una garantía formal, sino sustantiva y de contenido”.

La nueva gestión, agregó, debe ser por resultados, austera y brindar la máxima publicidad. Para ello debe girar sobre tres ejes administrativos fundamentales: ser ordenada, responsable y transparente.

El ministro se comprometió a dar continuidad a las bases que ha sentado la Corte, a partir de las recientes reformas constitucionales y en acato a sentencias de tribunales internacionales, para dar una participación igualitaria a las personas y grupos en situación de desventaja.

Luis María Aguilar Morales aseguró que la Corte no requiere de mayores ajustes, ya que el profesionalismo, capacidad jurídica y actitud de colaboración de los ministros permiten un trabajo eficiente, respetuoso, armónico e independiente del alto tribunal.

La atención, subrayó, debe centrarse en la problemática que se genera en las funciones del CJF, órgano encargado del control, vigilancia y disciplina de los jueces y magistrados federales.

Se comprometió a continuar con la política judicial de protección de los derechos humanos reconocidos por la Constitución y tratados internacionales, y la consecuente interrelación institucional, tanto nacional como internacional, para alcanzar ese objetivo.

Además de garantizar jurídica e instrumentalmente el acceso a la justicia federal.

Fernando Franco González Salas comentó que en este ambiente social y político convulso que estamos viviendo, las autoridades han sido fuertemente cuestionadas, incluyendo a las que imparten justicia a escala local y federal.

Por tanto, están obligados a realizar un esfuerzo renovado para hacer frente a esos cuestionamientos con acciones y respuestas eficaces ante los legítimos reclamos de una mejor justicia, más expedita, oportuna y cercana a la gente.

Quien asuma la presidencia, abundó, deberá seguir impulsando y consolidando los programas y acciones aprobados por el alto tribunal, a fin de mejorar, modificar o eliminar los que no han dado los resultados que se requieren para hacer frente a los inmensos retos que enfrenta y enfrentará el PJF.

Jorge Mario Pardo Rebolledo dijo que es indispensable fortalecer la confianza de la sociedad en las instituciones públicas, ya que los tiempos actuales conllevan una serie de disyuntivas donde la certeza que genera la presencia e intervención de la Corte es fundamental para la estabilidad social.

“El país clama por un ambiente de estabilidad social, política y económica, existe un malestar general que no se debe minimizar. Es por ello, que el Poder Judicial debe buscar, hoy más que nunca, el fortalecimiento y la preservación del orden constitucional”, manifestó.

El objetivo, agregó, es fortalecer al PJF, como una institución de vanguardia, moderna en su administración, con instrumentos eficientes de disciplina y vigilancia, que garantice la existencia de juzgadores capacitados.

Arturo Zaldívar Lelo de Larrea admitió que la elección del ministro que habrá de desempeñarse como presidente de la Corte y de la Judicatura se inserta en un momento especialmente difícil para la Nación y, en particular, para el sistema de impartición de justicia en nuestro país.

“La confianza de la ciudadanía en las instituciones no ha podido consolidarse, lo que constituye hoy por hoy el mayor obstáculo al fortalecimiento de nuestra democracia y a la plena realización de las reformas constitucionales emprendidas en los últimos años”, señaló.

Fin de un periodo

El próximo 31 de diciembre concluye el periodo del ministro Juan Silva Meza, a quien le ha correspondido encabezar los cambios más trascendentes.

De los seis ministros, solo tres son de carrera judicial: Margarita Luna Ramos, Luis María Aguilar Morales y Jorge Mario Pardo Rebolledo. El resto son externos, es decir, provienen del ámbito público o de la academia.

La presidencia de Silva Meza está marcada por las reformas constitucionales más importantes del último siglo en materia de justicia y ampliación de protección a derechos humanos.