Ministro propone abrir archivos a extranjeros

Jorge Pardo puntualiza que la CIDH ha establecido que el principal derecho de los familiares de las víctimas es el de que se conduzca una investigación y se esclarezcan los hechos.
El ministro integrante de la primera sala de la SCJN.
El ministro integrante de la primera sala de la SCJN. (Héctor Téllez)

México

Un ministro de la Corte propondrá que las familias de extranjeros que han perdido la vida en matanzas ocurridas en México tienen el carácter de víctimas y, por ende, la Procuraduría General de la República debe entregarles copia de la averiguación previa que integra.

Jorge Mario Pardo propondrá a sus homólogos de la primera sala de la Corte otorgar un amparo a una madre y a una hermana, ambas de origen salvadoreño, quienes buscan saber cómo sus seres queridos perdieron la vida en las matanzas ocurridas en San Fernando, Tamaulipas, en 2011.

En su proyecto de sentencia, Pardo recordó que la primera sala ha sostenido que la víctima u ofendido actualmente no desempeña el papel de simple espectador durante el desarrollo de las diversas etapas del procedimiento penal, sino de interventor activo, pues el legislador le otorgó un conjunto de derechos para reconocerle legitimidad de actuar como "parte" en cada uno de esos segmentos procedimentales.

"Como se observa de los anteriores preceptos tenemos que las víctimas son aquellas personas que resienten un daño económico, físico, mental, emocional, o en general cualquiera puesta en peligro o lesión a sus bienes jurídicos o derechos como consecuencia de la comisión de un delito o violaciones a sus derechos humanos. Asimismo, se reconoce a los familiares como víctimas indirectas del delito y se establecen parámetros para acreditar tal calidad", indica el proyecto del ministro que será sometido a discusión el próximo miércoles.

Pardo puntualizó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que el principal derecho de los familiares de las víctimas es el de que se conduzca una investigación y se esclarezcan los hechos, identifique los cuerpos en los casos en que sea conducente y se ha explicado que dentro del deber de investigar subsiste el derecho de los familiares de la víctima a conocer cuál fue el destino de dicha investigación y, en su caso, dónde se encuentran los restos de sus familiares.

Los amparos fueron promovidos por Bertila Parada de Osorio, madre de Carlos Alberto Osorio Parada, y Alma Yesenia Realegeño Alvarado y/o Alma Yeassenia Realegeño Alvarado, hermana de Manuel Antonio Realegeño, tras el hallazgo de las autoridades de por los menos 120 cadáveres en diversas fosas clandestinas en San Fernando.

Las víctimas abandonaron por separado El Salvador, el 17 y 19 de marzo de 2011, con la intención de llegar a Estados Unidos.

El 14 de diciembre de 2012, personal de la PGR se puso en contacto con Bertila Parado, por medio de la cancillería de El Salvador, para informarle que su hijo había fallecido en México, por lo que era necesaria la firma de algunos documentos para la repatriación de su cuerpo, sin que se le hubiera mencionado cómo fue encontrado o en qué condiciones había fallecido.

A su vez, el 3 de julio de 2012, Alma Yesenia recibió un citatorio de la PGR, a efecto de que ella y sus padres se presentaran en las instalaciones de la misma, para que observaran unas fotografías sobre el presunto cuerpo de su hermano. De igual manera, se les solicitaron muestras de ADN, para en su caso llevar a cabo una comparación e identificación de perfil genético.

Claves

Rafaguean bar

- Un grupo de hombres fuertemente armados rafagueó las instalaciones del bar La barraca del general, al oriente de la capital de SLP con un saldo de dos muertos y siete heridos.

- Aproximadamente a las 0:30 horas de ayer, a bordo de dos camioneta pick up gris y verde, al menos cuatro sujetos encapuchados dirigieron sus disparos al bar donde se celebraba una reunión de cumpleaños.

- El MP dio fe de dos cadáveres de hombres de entre 22 y 25 años de edad. En el lugar fueron asegurados varios fusiles y pistolas. Los hechos ocurrieron entre las calles de Antimonio y Plata, colonia Morales.