“¡Arriba la vista, hacia el balcón presidencial!”

Militares y marinos que participarán en el desfile conmemorativo del inicio de la Independencia realizaron un ensayo en las instalaciones del Campo Militar Número Uno, bajo la supervisión de ...
Algunos se camuflaron el rostro con un fondo verde a fin de resaltar un mapa de la República Mexicana.
Algunos se camuflaron el rostro con un fondo verde a fin de resaltar un mapa de la República Mexicana. (Nelly Salas)

México

La férrea disciplina militar no se relajó ni un momento. Desde un palco que simulaba el balcón central de Palacio Nacional, los secretarios de la Defensa, Salvador Cienfuegos, y de Marina, Vidal Soberón, gesticulaban, no paraban de hacer señas de manera enérgica a militares, marinos y federales.

No querían que se escapara un detalle, ajustaban, exigían que mantuvieran el paso durante el ensayo general del contingente de hombres y mujeres que participará en el desfile del 16 de septiembre; levantaban el pulgar y daban ánimos cuando sentían que, literalmente, todo “marchaba” bien.

Por el altavoz, alguien “traducía” las órdenes que el alto mando enviaba con ademanes. “¡La vista hacia el señor Presidente!” “¡Arriba la vista, viendo hacia el balcón presidencial”!

Incluso se escuchó “¡No debe llevar chicle!”, “¡Cantando su himno!”.

La explanada Damián Carmona del Campo Militar número Uno se convirtió por unas horas en el “Zócalo capitalino”.

Soberón no dejaba de apuntar los dedos índice y medio de su mano derecha hacia sus ojos, para que los integrantes del contingente elevaran la vista a su paso por el palco del Cuartel General de las instalaciones castrenses ante la hipotética presencia del presidente Enrique Peña Nieto.

Cienfuegos extendía constantemente su brazo para que los miembros del contingente sincronizaran su paso.

El ensayo develó las novedades del acto conmemorativo del 204 aniversario del inicio del movimiento de Independencia y del centenario de la Gesta Heroica del Puerto de Veracruz.

La inclusión de la recién creada división de Gendarmería de la Policía Federal y el vehículo “cinco estrellas” que utilizará el Presidente, flanqueado por los secretarios de Marina y Defensa el martes.

En el mes patrio esta unidad blindada tiene un significado especial para las fuerzas armadas: es de fabricación ciento por ciento mexicana y se le denominó Kitam, que en lengua maya significa jabalí.

Otra novedad es que por primera vez un mando de la Armada de México, el almirante Joaquín Zetina Angulo, será el comandante de la Columna.

Cuatro mil 908 militares se encargarán de realizar mosaicos y murales alusivos a fechas y personajes históricos, uno de los más espectaculares con las imágenes de Miguel Hidalgo, Josefa Ortiz de Domínguez e Ignacio Allende, en el que aparecen dos palomas que simbolizan un México en paz.

Antes del inicio del ensayo, militares y marinos se colocaban en el rostro  “pintura de camuflaje”, algunos con el fondo verde y el mapa de la República mexicana, otros con el número 1914, en conmemoración al 21 de abril, fecha de la heroica defensa del puerto de Veracruz.

“La muerte está presente, nadie la puede ver (…)”, entonaba un grupo de militares que trotaban en las instalaciones del Campo Militar Número Uno.

El almirante Zetina Angulo dijo que 21 mil 96 personas participarán en el acto, así como 157 vehículos, 13 embarcaciones, 44 aviones y 24 helicópteros, además de representantes de las fuerzas armadas de ocho países.

El general brigadier Martín Salvador Morfín, jefe del Estado Mayor del Comité de Planeación del Desfile Militar 16 de Septiembre 2014, afirmó que participar en este acto es un “premio” y un “orgullo” para los integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y Marina que fueron seleccionados por concurso, por desempeño laboral y en operaciones, así como aquellos con mejor aprovechamiento en los planteles educativos militares.

Respecto a la inédita decisión de que sea un almirante quien encabeza la Columna el martes, aseguró que se trata de un hecho que “da un mensaje muy fuerte: que las fuerzas armadas están unidas para trabajar para y por México, que revela que los mandos tienen un proyecto muy bueno de unión, de trabajo conjunto que a todas luces beneficiará a nuestro pueblo”.

Como responsable de la coordinación del acto, admite: “La presión siempre existe y hay que aprenderla a disfrutar (…) lo que yo pido a la población es que le echen porras a los jóvenes y militares que están en nuestras filas sirviendo al país”.

“Presentarse ante el pueblo de México es para siempre y de todo tiempo para un soldado un gran honor, recibir antes que nada el cariño y reconocimiento del pueblo mexicano a lo largo de todo el trayecto que dura el desfile, va uno sintiendo las porras, los aplausos, el cariño de la gente”.

Saúl Vázquez Mancera, teniente de arma blindada del Ejército, aseguró que “ya se quitó el misticismo que la gente tenía con los militares, que nos veían como gente lejana, queremos que la población ahora nos vea como sus amigos, como las personas que la pueden cuidar, ayudar o salvar en alguna ocasión”.