“Pierde México al año $7,200 millones por venta ilegal de cigarros”

En el país existen 200 marcas que no cumplen con los requerimientos de etiquetado, empaquetado y fiscales, explica.
El ejecutivo de la cigarrera.
El ejecutivo de la cigarrera. (Especial)

México

México pierde alrededor de 7 mil 200 millones de pesos al año por el no pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y del Impuesto al Valor Agregado (IVA) por la comercialización ilegal de cigarros, afirmó Marcelo Altamiranda, director de Asuntos Corporativos de Philip Morris México.

Consideró que uno de los principales factores de que exista comercio ilegal de cigarros en México es que "éstos no cumplen con ninguna regulación fiscal". De las más de 200 marcas que tiene documentada la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, "ninguna cumple con el requerimiento de etiquetado, empaquetado y mucho menos fiscal ni arancelario", explicó

Este domingo la Organización Mundial de la Salud celebra el Día Mundial sin Tabaco, y para este año el tema principal se centra en el comercio ilegal de cigarros. A escala mundial se calcula que por la falta de pago de impuestos la cifra de lo que deja de ingresar a los gobiernos asciende a más 50 mil millones de dólares.

Para Altamiranda, los principales problemas que enfrenta el país en este sentido son el contrabando y la fabricación de lo que se conoce como ilicit whites (cigarros ilícitos) que son las marcas que se producen para vender de contrabando.

"No son marcas que se producen en México ni para consumo interno. Son marcas genéricas que vienen de Paraguay, China, India, y otros lugares que no cumplen con ningún requerimiento y que no se consumen en estos países, pero aparecen aquí, como la marca Sheriff que se produce en Estados Unidos pero que no lo consumen ahí", explicó.

Este tipo de producto ilegal, agregó, entra a México principalmente por las llamadas "fronteras calientes" que son Chetumal, Tapachula, Reynosa y Nuevo Laredo. Manifestó que los principales puntos de consumo de estos productos están en el norte.

Según el último estudio realizado en 2012 por la Confederación Nacional de Cámaras Industriales (Concamin), en el que Philip Morris fue asesor, los hombres con nivel socioeconómico bajo de 30 a 44 años son los principales consumidores de cigarros ilegales.

El problema radica en que "hay gente que no sabe que son ilegales y terminan convirtiendo el producto en una marca frecuente para ellos", además de los riesgos de salud que representa su consumo, manifestó Altamiranda.

La presentación y hasta ciertos distintivos que parecen advertencias sanitarias vuelven a estos cigarros atractivos para que los consumidores los prefieran en vez de las marcas legales.

"No hay forma de saber si estos cigarros ilegales tienen un control de calidad ni higiene. La alerta sanitaria menciona que se desconoce el origen de fabricación de estos cigarros y al ser un producto de importación no tienes un responsable del mismo, por lo tanto se desconoce de qué están hechos y lo que provocan a la salud", expuso.

El directivo subrayó que los cigarros ilegales en el mercado representan un duro golpe para las marcas legales.

"Para nosotros es difícil competir con eso... que tiene 70 por ciento de ahorro de impuestos. Lo que sí es que apelamos a que la gente diga 'yo no voy a consumir esta marca que no la conozco'", dijo.

Para hacer frente a este problema, Philip Morris trabaja en conjunto con las autoridades, sobre todo en el tema de la identificación del producto ilegal para que éste no llegue al mercado.

"Lo que podemos hacer es intercambiar información con las autoridades, trabajar en conjunto con ellos, pero no es nuestra labor hacer de policías. Esto está basado en el control, en la aplicación de la ley", aclaró.