México descarta ayuda de EU para Michoacán

John Kerry, secretario de Estado, asegura que están “preparados para ser útiles”; sin embargo, Roberto Campa, subsecretario de Segob, no considera esquema de intervención alguno.
José Antonio Meade, secretario de Relaciones Exteriores, se reunió con Kerry en Washington.
José Antonio Meade, secretario de Relaciones Exteriores, se reunió con Kerry en Washington. (Alex Wong/AFP)

México y Washington

John Kerry, secretario de Estado de EU, afirmó que su gobierno está preparado para “ser tan útil como pueda” en el caso de Michoacán; sin embargo, Roberto Campa, subsecretario de Gobernación, descartó cualquier ayuda, sobre todo si incluye esquemas de intervención o intromisión.

Ayer en Washington, horas antes de reunirse con el canciller mexicano, José Antonio Meade, Kerry expresó la preocupación del gobierno de su país por la situación en Michoacán.

“Tenemos preocupación, no miedo. Trabajaremos con el gobierno y estamos preparados para tratar de ser tan útiles como podamos”, afirmó en conferencia de prensa.

Al respecto, Campa manifestó  desconocer a qué se refería el funcionario estadunidense, y recordó que la relación entre ambas naciones está prevista en la Iniciativa Mérida, además de que hay esquemas de colaboración entre agencias.

“Hay esquemas de apoyo, de colaboración, particularmente en el caso de la prevención. Por ejemplo, con apoyo de modelos, como los tribunales de adicciones, las cortes antidrogas, asesorías”, explicó.

Entrevistado luego de acudir al acto en el que el senador perredista Manuel Camacho asumió la presidencia de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional, el subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de Segob puntualizó que la presencia de tropas estadunidenses en el país no es un tema de la agenda bilateral.

“Por instrucciones del secretario (de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong) he tenido oportunidad de acompañarlo en viaje a Washington y foros, y eso no son temas que formen parte de la discusión en ningún momento. No he escuchado en ningún momento una sugerencia con esas características”, señaló.

Agregó que hay modelos de intervención para enfrentar el problema en Michoacán, “pero nadie está hablando de un esquema de intervención de otro tipo, de contención”.

Reconoció que en esa entidad priva una “situación extrema”, que obligó al presidente Enrique Peña Nieto a tomar una decisión de la misma magnitud, con el nombramiento de Alfredo Castillo como comisionado federal de seguridad.

Los índices delictivos en Michoacán, indicó, se han disparado y prueba de ello es el incremento en 26 por ciento en los homicidios dolosos el año pasado.

Sin embargo, descartó que otros estados puedan contaminarse con la situación de Michoacán, pues las autoridades federales y locales han puesto en operación el programa Escudo.

Por otra parte, Hubo Beteta, director subregional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) dijo que la inseguridad en Michoacán es un tema que preocupa y del cual se mantiene al tanto la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Se trata, consideró, de una situación que refleja los problemas que vive la sociedad por falta de oportunidades de desarrollo.

“Es un tema preocupante. México es un socio muy activo, es signante de todas las convenciones de derechos humanos (…) Naciones Unidas lo mira con mucha preocupación y estamos en contacto con las autoridades dándole seguimiento al tema”, comentó.