Médicos de Cuba darán servicio en zonas violentas de Guerrero

La incursión de grupos de hombres armados ha provocado el desplazamiento en varias ocasiones de cientos de familias.

Guerrero

El ayuntamiento de Tlacotepec anunció que en los próximos días un grupo de médicos cubanos acudirá a prestar sus servicios en la cabecera municipal y comunidades de esa parte de la sierra, en donde se registran altos niveles de violencia desde principios de año.

El pasado 3 de noviembre, el presidente municipal de Tlacotepec, Mario Alberto Chávez Carbajal se reunió con Ada Madariaga Urrutia, representante del Ministerio de Salud del gobierno de Cuba.

El primer edil recorrió junto a la funcionaria cubana el hospital de la localidad y la casa en donde vivirán los especialistas que llegarán en un par de meses.

Madariaga Urrutia viajó hasta el municipio para constatar la factibilidad y condiciones laborales para que la brigada de doctores que se anunció, estará compuesta por un ginecólogo-obstetra, un cirujano, un pediatra, un médico internista y un anestesiólogo.

Ellos se coordinarán con el resto del personal que labora en dicho Hospital, lo que para el presidente municipal representa un logro histórico, pues se trata de los mejores médicos del mundo.

Celebró el hecho de que los pacientes de la zona podrán realizarse con mayor comodidad sus cirugías y operaciones: "Prácticamente en casa y de manera gratuita".

Comentó que Tlacotepec ha carecido de especialistas de planta que estén al pendiente de la población del lugar, por lo que se comprometió a que su administración brindará las atenciones necesarias para que se trabaje de manera coordinada, para garantizar resultados positivos.

La representante del Ministerio de Salud de Cuba reconoció que existen las condiciones apropiadas para qué médicos especialistas de la isla atiendan a la población, por lo que dio por hecho la firma de un convenio de colaboración entre el municipio y el gobierno de Cuba.

Tlacotepec se ubica en el centro de la sierra de Guerrero, zona en la que desde principios de año la violencia generada por el crimen organizado tuvo un repunte importante.

La incursión de grupos de hombres armados ha provocado el desplazamiento en varias ocasiones de cientos de familias, en mayo la cabecera albergó a más de 800 hombres y mujeres que huyeron de varios pueblos ante las amenazas de un comando de delincuentes.

El octubre, habitantes de 25 pueblos cerraron la carretera principal para exigir el envío de personal militar, pues dijeron que ya no aguantan los secuestros, homicidios y actos de extorsión.