“Me decía que era un viejo”

Dominado por los celos, un hombre trató de darle un “susto” a su ex pareja; solo la hirió, pero mató a su ex suegra.
Jorge Armando Andrade Martínez podría ser sentenciado a 50 años de reclusión.
Jorge Armando Andrade Martínez podría ser sentenciado a 50 años de reclusión. (Especial)

Ciudad de México

La diferencia de edades parecía no generar problemas en su matrimonio hasta que vio a su esposa acompañada de otra persona. Jorge Armando Andrade Martínez decidió darle un "susto" y así, asesinó a su ex suegra y de paso hirió a su ex pareja.

Él tiene 50 años de edad y, ella apenas 30. Su relación de pareja era satisfactoria, pero con el paso del tiempo se volvió conflictiva, el carácter cambió y María decidió alejarse.

La mujer abandonó el seno familiar para refugiarse en la casa de sus padres, así lo hizo una y otra vez, hasta que el pasado 24 de marzo, su ex esposo llegó a buscarla.

Ese día la víctima escuchó que tocaban a la puerta. Era temprano, apenas las 7:30 de la mañana. Antes de abrir subió a un montículo de tierra y desde ahí observó que era su ex pareja sentimental.

Decidió ignorarlo y los gritos subieron de tono, María resistió. Con la palma de la mano Jorge Armando golpeó el portón y amenazó con tirarlo. Aún así, la mujer seguía atrás, creyendo estar resguardada de las agresiones.

Unos segundos después, la historia cambió. Cegado por la ira, el hombre accionó la pistola que días antes le había comprado a un amigo, también elemento de seguridad privada.

La primera en caer fue María, recibió un tiro en el vientre. Enseguida, su madre, identificada como Luisa Rodríguez Acosta, abrió la puerta y se abalanzó contra el hombre enojado, le tomó el brazo para quitarle el arma, pero no lo logró.

La mujer de la tercera edad también fue herida en el pecho. Cuando se desvanecía, Jorge Armando la remató con otros dos balazos, uno de ellos en la cabeza.

Los vecinos de la calle La Virgen, en la colonia Cerrillos, en Xochimilco, llamaron a los servicios de emergencia, ninguno se atrevió a detener al presunto homicida, que sin obstáculo se alejó del lugar.

El resto de los familiares narró que los problemas de la pareja comenzaron dos años atrás. Jorge Armando se volvió celoso y ella constantemente lo insultaba, se separaron una y otra vez, pero al final siempre se reconciliaban.

Las investigaciones de la policía se centraron en la zona limítrofe entre Xochimilco y Tláhuac, hasta que días después ubicaron al presunto homicida sobre la carretera Tláhuac-Chalco.

Jorge Armando sostuvo que solo quería "asustar" a su esposa, porque pensaba que andaba con otro, y para ello tomó el arma que le vendieron.

"Me decía que era un viejo y un pendejo", dijo una y otra vez a las autoridades judiciales.

Los ilícitos que enfrenta tienen una sanción que supera los 50 años de cárcel.