Mando Único en Morelos: baja delitos, sube quejas contra policías

Una llamada de 2014 evidenció la corrupción entre alcaldes de Morelos y el narco, relación que cambió con la entrada del Mando Único. A un año de la nueva estrategia, ¿cuáles son los resultados?

Ciudad de México

Antes del Mando Único, Morelos era el estado con más secuestros y uno de los más inseguros del país. La nueva estrategia de seguridad del gobernador Graco Ramírez, que coordinó a las policías municipales, mejoró la seguridad y rompió con al menos 12 años de corrupción de funcionarios públicos con el crimen organizado, pero dio más poder a un nuevo cuerpo policiaco que ha sido acusado de abusar de la fuerza pública.

En mayo de 2014, el entonces alcalde panista del municipio de Ayala, José Manuel Tablas Pimentel, recibió una llamada telefónica de un criminal que le pidió rechazar la implementación del Mando Único. El alcalde se negó y, unos días antes de la entrada del nuevo modelo policial, un cuerpo descabezado apareció con un mensaje dirigido al edil.

-Yo necesito que tú me acerques a un comandante, que tú me acerques a tu policía, que me acerques a alguien (con quien) yo pueda hablar, donde yo pueda ver cuando tenga un problema mi gente (...) que me vaya a dar las atenciones. No es posible que todos los presidentes se han acercado con uno, se han prestado para que trabajemos en conjunto (...) cómo es posible que tú no quieres hacer nada con nosotros, dijo el criminal al ex alcalde Tablas Pimentel en la grabación.

-Estoy platicando el puto tema del Mando Único, me tienen en putiza, y me están obligando a cederlo (...) ahorita ¿a quién te pongo? Tú también debes de entender, me cae de madres (...) Mira pregúntale a los policías, cabrón, o sea al 100. Yo les he dicho, no se metan en pedos, pero el puto Mando Único ya lo voy a entregar porque los policías no quisieron jalar conmigo. O sea, ya les valió verga porque me van a despedir como a 100 policías, contestó el alcalde.

Tablas Pimentel asegura que la llamada forma parte de una serie de extorsiones que ocurrieron entre mayo y julio de 2014. Dice que acudió a denunciar con el comisionado de seguridad de Morelos, Alberto Capella, quien "me indicó en qué momento y cómo grabar las llamadas; yo le entregué en sus manos esta llamada y él me dio la indicación que yo la fuera a incorporar como un medio probatorio".

El comisionado Capella niega esa versión.

"El motivo del acercamiento de Tablas Pimentel es por miedo, porque ya no tenía otra alternativa, porque le decapitaron una persona y le dejaron un narcomensaje dirigido a él, firmado por 'tus amigos'. Ese es el miedo que provoca el acercamiento con la autoridad. Yo no creé ninguna estrategia con él en lo absoluto, yo actué en función de mi responsabilidad (...) para evitar que asesinaran a una persona, en este caso el alcalde de Ayala", asegura el comisionado en entrevista desde el bunker del Mando Único ubicado en Temixco.

Como alcalde, Tablas Pimentel fue uno de los principales detractores de la implementación en Morelos del Mando Único, un nuevo modelo policial que concentra el control de la seguridad de las 33 policías municipales en una sola corporación estatal a cargo de Capella.

Mando Único, la apuesta de Graco por la seguridad

La implementación del Mando Único en Morelos fue la principal bandera de Graco Ramírez como candidato a gobernador para combatir los altos niveles de inseguridad en el estado. Lo prometió por primera vez en junio de 2012 como candidato de coalición de partidos de izquierda, y dio el primer paso ya como gobernador en febrero de 2013 con la firma de un convenio con los 33 alcaldes de la entidad. En 2014, 21 de los 33 municipios se sumaron al esquema y el 30 de marzo de 2015 el Mando Único entró en todo el estado.

En medio del proceso que emprendió Graco Ramírez para que el Mando Único tomara las riendas de la seguridad en los 33 municipios de Morelos, alcaldes, diputados, policías y ciudadanos denunciaron que el nuevo modelo de seguridad era peligroso: quita recursos a los ayuntamientos y da un poder excesivo a la nueva corporación policiaca.

Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el número de delitos reportados en Morelos bajaron en el 2015. En contraste, la percepción de inseguridad en el estado aumentó, según datos del INEGI. También crecieron las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos al Mando Único respecto de las hechas a las policías municipales en años anteriores.

En 2012, año en que Graco Ramírez tomó posesión como gobernador, Morelos tuvo 5 mil 810 delitos entre homicidios dolosos, secuestros, extorsiones y robo de vehículos, un promedio de 484 delitos de alto impacto al mes. Era la entidad con la tasa más alta de secuestros por habitante en México y la cuarta en homicidios.

Luego de 18 meses y mil 105 millones de pesos invertidos en el Mando Único, el nuevo modelo policial de Morelos logró bajar a 2 mil 722 delitos de alto impacto a octubre de 2015, lo que representa un promedio de 226 delitos mensuales, la mitad de lo que se registraban en 2012. Y el estado pasó del primero al cuarto lugar en la tasa de secuestros por cada 100 mil habitantes.

Pero la percepción de inseguridad en Morelos no ha mejorado. Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2015 del INEGI, el porcentaje de los morelenses que confía en la policía estatal bajó casi cuatro puntos porcentuales de 37.5 en 2014 a 33.7 en 2015. Aunque los niveles de confianza en todas las corporaciones policiacas, estatales y federales, disminuyó en Morelos.

Además, la Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió contra el Mando Único 14 recomendaciones por violaciones a derechos humanos en lo que va de 2015, el triple de las que hizo a todas las corporaciones policiacas en 2012 y 2013 y cuatro más de las emitidas en 2014.

El Iguala que no fue

Durante al menos 12 años, la historia de corrupción y complicidad de funcionarios públicos con el crimen organizado en Morelos era grande: seis funcionarios públicos de primer nivel en materia seguridad fueron detenidos por vínculos con el crimen organizado: el ex coordinador de la policía ministerial de Morelos, José Agustín Montiel López fue detenido por la PGR acusado de proteger a Juan José Esparragoza Gastélum, líder del Cártel de Sinaloa; o Luis Ángel Cabeza de Vaca, ex secretario de Seguridad Pública del estado, detenido por brindar protección a los hermanos Beltrán Leyva durante los sexenios de los panistas Sergio Alberto Estrada Cajigal y Marco Antonio Adame.

En febrero de 2013, un día después de que 33 alcaldes y el gobernador firmaron el convenio para que el Mando Único de Policía tomara el control de la seguridad, policías estatales balacearon en Cuernavaca el convoy del entonces procurador estatal Rodrigo Dorantes. El incidente dejó tres escoltas muertos y al menos 10 agentes estatales detenidos. Graco Ramírez aseguró que el ataque fue producto de la resistencia al nuevo modelo policial.

En marzo de 2014, la Secretaría de Seguridad Pública de Morelos, encabezada por Capella, desapareció para dar lugar a la Comisión Estatal de Seguridad. La Secretaría de Gobierno asumió las funciones de seguridad pública del estado y al nuevo comisionado Capella le dieron la mayor parte de las facultades para regular las funciones de las policías, estatales, municipales y de tránsito, la evaluación y exámenes de confianza de los elementos, los recursos asignados en materia de seguridad y los reportes estadísticos de incidencia delictiva.

"Cuando yo llegué aquí había 12 alcaldes que estaban mencionados en alguna carpeta de investigación o públicamente eran señalados por tener familiares o estar involucrados con el crimen organizado", dijo Capella en entrevista en el Centro de Coordinación, Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C5) de Morelos, inaugurado en noviembre de 2014.

"Yo recibí Morelos con 20 secuestros mensuales. El mes pasado tuvimos dos, el antepasado dos, el anterior uno (...)¿Saben cuál es la clave para el control de los secuestros? ¡Las policías! Ese es el secreto, o uno de ellos: quitas a los policías la posibilidad de decirle al secuestrador por dónde irse (...)No hay delincuentes exitosos ni con suerte, eso no existe. Hay delincuentes que tienen capacidad de corromper instituciones", aseguró el comisionado.

Explicó que los vínculos entre las policías municipales y los alcaldes con miembros del crimen organizado provocaron que el estado fuera "una zona donde todos los capos querían convivir porque ya había un control importante" de funcionarios públicos y que tras la muerte en Cuernavaca de Arturo Beltrán Leyva, líder del Cártel de los Beltrán Leyva, dos grupos delincuenciales comenzaron a pelearse el territorio de Morelos: Los Rojos y Guerreros Unidos.

Capella asegura que tanto Los Rojos como Guerreros Unidos, célula criminal involucrada con la desaparición de 43 normalistas en Guerrero, aprovecharon en Morelos "la corrupción dentro de las corporaciones policiacas municipales, como los ejércitos que ayudan y protegen o luchan contra o a favor de algún grupo u otro. Alcalde que llegaba alcalde que finalmente terminaba por miedo o por omisión o por corrupción relacionada con el crimen".

Según el comisionado, algunos alcaldes, como en su momento Tablas Pimentel, y las policías corruptas son los principales detractores del Mando Único, que, dijo, es un modelo de seguridad perfectible, pero sin el cual la tragedia de Iguala hubiera ocurrido antes en Morelos.

"Hay que dimensionar que la estrategia de Mando Único, de ese proceso, con un control vertical particularmente a las policías, (que son) funcionarios públicos armados que pueden provocar una tragedia como la de Iguala.... porque si aquí no hubiera existido la voluntad política de Graco Ramírez, probablemente en Amacuzac o Puente de Ixtla hubieran sido antes que Iguala con una tragedia de esa naturaleza (...) Evitamos que eso sucediera", dijo. De enero a julio de 2014, al menos dos fosas con cadáveres humanos fueron encontradas en Amacuzac y Puente de Ixtla.

Además, Morelos enfrentaba un grave problema con las policías locales: el 75 por ciento de los policías morelenses no contaba ni con el curso básico de formación policial y los recursos entregados a ayuntamientos para seguridad se ejercían mal o desaparecían.

Con la creación de la nueva Comisión Estatal de Seguridad y la firma previa del convenio para el Mando Único, en septiembre de 2014, 21 de los 33 municipios cedieron el control de sus policías a la nueva corporación policiaca.

El de Ayala fue uno de los cuatro presidentes municipales que se negaron a ceder el control de sus policías. El ex alcalde Tablas Pimentel dijo en enero de 2014 que los criterios para las evaluaciones y exámenes de confianza a los policías municipales no estaban claros, que habría menos recursos para los municipios y que la nueva estrategia de seguridad no contaba con un mecanismo de evaluación.

Desde enero de 2014 hasta el 3 de julio, día en que apareció un cuerpo descabezado junto a una manta dirigida al alcalde, Tablas Pimentel recibió llamadas de criminales pidiéndole que rechazara la entrada del Mando Único y, asegura que sufrió una serie de ataques: atacaron su casa a balazos, un familiar fue levantado y golpeado, amén del descabezado que apareció en el municipio que gobernada.

Más seguridad, ¿a qué costo?

Según Tablas Pimentel, la grabación en la que se le escucha hasta cierto punto negociando con un criminal tiene tintes políticos: fue publicada en internet primero durante la campaña electoral para buscar una diputación en el congreso local y en un segundo momento cuando el PAN en Morelos arrancó una consulta ciudadana para evaluar el Mando Único.

Esto provocó que se iniciara una nueva discusión en Morelos sobre la implementación del Mando Único en julio de este año, un mes después de las elecciones para renovar las 33 alcaldías en el estado. Para el ahora diputado panista, el comisionado Capella filtró la llamada, que asegura él mismo le entregó, por la postura de los diputados panistas en el Congreso local sobre replantear "la estrategia y esquema operativo del Mando Único".

Ahora Tablas Pimentel es diputado local. Desde su nuevo cargo volvió a oponerse al Mando Único: asegura que la estrategia de seguridad del Mando Único y la forma en que se utilizan los recursos que salen de los municipios no son transparentes, además de que hay una demanda social en torno al abuso de poder de los elementos de la nueva corporación policiaca.

"La ciudadanía es la que menos cree en el Mando Único porque tiene el calificativo social de que es un instrumento simple y sencillamente para abusar de la ciudadanía: delitos de que plantan armas, te fabrican delitos, te politizan delitos, hasta el tema de que roban al ciudadano común y corriente. Hoy en Morelos no saben a quién temer más, si al policía o al delincuente", dice.

Sobre las críticas de los panistas al Mando Único, Capella asegura que no entiende "la calidad moral de quienes critican, cuando los gobiernos que de alguna manera, como diputados, participaron activamente con funcionarios públicos, mancharon de sangre la valentía y dieron la pauta a los niveles de violencia que se están viviendo en estos momentos".

Para el comisionado Capella, el Mando Único es la mejor estrategia para combatir los vínculos de las autoridades morelenses con el crimen organizado, pues representa un control estricto de las policías en el estado y "lo que busca es que sean los gobernadores los responsables" de la seguridad.

Los diputados panistas no son los únicos funcionarios que se han pronunciado en contra del Mando Único en Morelos, el presidente municipal electo de Cuernavaca, el ex futbolista Cuauhtémoc Blanco, dijo que la ciudadanía no está contenta con la nueva corporación y anunció que no renovará el convenio con el Mando Único.

Las leyes en materia de seguridad en la Constitución de Morelos no contemplan como una obligación la implementación del Mando Único en los municipios del estado, por lo que cualquier alcalde podría terminar con el acuerdo y reinstalar a su policía local.

Luego de las elecciones del 7 de junio, 19 de los 33 nuevos alcaldes de Morelos se han pronunciado a favor de continuar con la estrategia del Mando Único, 13 están en pláticas con la Comisión Estatal de Seguridad y uno, Cuauhtémoc Blanco, dijo que retirará el modelo de Cuernavaca.

La propuesta en materia de seguridad del ex futbolista se sustenta en solicitar ayuda directa de fuerzas de seguridad federales, como Ejército, Marina y Policía Federal. A Capella le parece paradójico, en algo que "raya en lo absurdo, en lo irreal y en lo poco aterrizable: decir que van a pedir apoyo al Ejército y a la Policía Federal, cuando el propio Presidente de la República es promotor del esfuerzo morelense de Mando Único y cuando el gobierno federal es el principal preocupado para que este modelo se aplique en otros estados".

Para el comisionado, Cuernavaca será un botón de muestra de lo que pasaría si el alcalde decide sacar al Mando Único de su municipio: no habrá recursos suficientes para la creación de una nueva estructura policial y se harán visibles los altos niveles de corrupción de la policía de ese ayuntamiento.