Familiares esperan afuera de albergue de ‘Mamá Rosa’

Verónica Gamina, madre de uno de los 458 menores que estuvieron en la casa hogar La Gran Familia, contó que sólo le permitieron ver a su hijo tres veces al año.
Las personas albergadas con ‘Mamá Rosa’ tenían una etapa avanzada de piojos
Las personas albergadas con ‘Mamá Rosa’ tenían una etapa avanzada de piojos (Quadratín)

México

Verónica Gamina, madre de uno de los 458 niños que estuvieron en la casa hogar La Gran Familia, en Zamora, aseguró que sólo le permitían ver a su hijo tres veces al año y que la responsable del lugar le dijo que para dejarlo ir debía pagarle 37 mil pesos.

Entrevistada vía telefónica, la mujer afirmó que hace cuatro años ella misma llevó a su hijo de entonces nueve años a la casa hogar conocida como La Gran Familia, en Michoacán, porque tenía que trabajar y no podía cuidarlo.

Gamina, que permanecía fuera del albergue en espera de información sobre su hijo, dijo que había tratado de llevarse de regreso con ella a su hijo de ahora 13 años, pero que la propietaria de la casa hogar, Rosa del Carmen Verduzco, primero le pidió que se lo solicitara por escrito y luego le exigió 37 mil pesos.

Autoridades federales informaron la noche del martes la liberación de 458 niños que eran obligados a mendigar y sufrieron abuso sexual mientras vivían en condiciones poco higiénicas en la casa hogar, localizada en la ciudad de Zamora.

Eran mantenidos en condiciones deplorables, los alimentaban con comida podrida y los hacían dormir en el suelo entre ratas, garrapatas y pulgas. A muchos no los dejaban salir del lugar, dijo el procurador Jesús Murillo Karam.

Decenas de familiares permanecen este miércoles afuera del albergue La Gran Familia, para conocer la situación de sus parientes.

Desde la noche de este martes, personal del DIF municipal se hizo cargo de la alimentación y cuidado de quienes aún se encuentran dentro de las instalaciones.

Esta mañana de miércoles, una camioneta de la institución arribó con alimentos preparados para ofrecer el desayuno a los pequeños.

Policías federales y militares resguardan los accesos al albergue.