Madre e hija asesinan a septuagenario en Tlaxcala

Las probables responsables que planearon y ejecutaron la muerte del hoy occiso resultaron ser madre e hija, mismas que ya se encuentran en el Cereso, a fin de que se resuelva su situación jurídica.
Magali Montaño Zavala de 37 años de edad y Rocío Dinora Portillo Montaño, las responsables.
Magali Montaño Zavala de 37 años de edad y Rocío Dinora Portillo Montaño, las responsables. (Foto: Especial)

Tlaxcala

La destreza de los agentes de la Policía Ministerial adscritos a la Procuraduría General de Justicia del Estado (Pgje), permitió esclarecer el homicidio de un hombre de 70 años de edad, quien fue privado de la vida con un arma punzo cortante en la localidad de Ocotlán, municipio de Tlaxcala, a manos de su pareja sentimental y la hija de ésta.

Esta acción, se concretó gracias las investigaciones que comenzaron los agentes de la Policía Ministerial, el 16 de octubre del año en curso, cuando en compañía del grupo de especialistas de la Dependencia encargada de procurar justicia, acudieron al levantamiento de un cadáver de una persona del sexo masculino en el domicilio situado en calle Enfermería Obstétrica, número 28, en la localidad de Ocotlán, municipio de Tlaxcala.

Posterior a las diligencias, familiares del hoy occiso acudieron ante el Agente del Ministerio Público e identificaron el cuerpo de quien en vida respondió al nombre de Erasmo Flores Flores, que al momento de morir contaba con 70 años de edad, y cuya causa de muerte se debió a choque hipovolémico secundario a sección de carótida primitiva derecha por objeto punzocortante.

De inmediato, los detectives iniciaron con las indagatorias correspondientes, las cuales los condujeron a conocer que una mujer fue la última persona que vio con vida al hoy occiso, por lo cual su declaración podría ser importante para obtener más información para el caso.

Por ello, el 5 de diciembre, el fiscal adscrito a la Pgje, giró una orden de comparecencia en contra de Magali Montaño Zavala; así, los agentes ministeriales se abocaron a la localización de la mujer, misma que fue ubicada el 9 de diciembre sobre la calle Carril de Miraflores, a la altura de una escuela secundaria en la población de Tlacomulco, municipio de Tlaxcala.

Al constituirse en ese lugar, le informaron a la inculpada sobre la orden de comparecencia, al tiempo que le aclararon que no estaba detenida, si no que el Representante Social deseaba conocer información precisa sobre la muerte del hoy occiso; no obstante, Montaño Zavala se negó a la orden ministerial, incluso agredió a los detectives verbal y físicamente, motivo por el cual fue puesta a disposición del Agente del Ministerio Publico por delitos cometidos contra funcionarios públicos y lesiones.

Durante su declaración ministerial, la probable responsable confesó que conocía a quien en vida respondió nombre de Erasmo Flores Flores, ya que le vendía panecillos en su domicilio; asimismo, después de unos días el septuagenario le pidió a la mujer que le ayudará con el aseo de su casa dos o tres veces por semana a cambio de un sueldo, oferta que ella aceptó.

Después de un tiempo, la víctima le propuso a Montaño Zavala que mantuvieran relaciones sexuales, y cambio la apoyaría económicamente, motivo por el cual cada ocasión que acudía a realizar las labores domésticas o a entregar pan, mantenían encuentros amorosos.

La inculpada agregó que en varias ocasiones, su hija de trece años de edad era quien le llevaba el pan a su pareja; posteriormente, la menor ya no quiso acudir al domicilio, ya que le confesó que Erasmo Flores le tocaba sus genitales, incluso, en una ocasión la violó; sin embargó, ella no le creyó y continuó manteniendo su relación.

Asimismo, otra hija de la probable responsable de nombre Roció Dinora Portillo Montaño le dijo a su madre que no debería dejar impune la violación de su hermana, por lo que planearon su venganza en contra del hoy occiso.

Por lo anterior, el 12 de octubre del año en curso, las dos acudieron al domicilio de su víctima, donde Magali Montaño tuvo relaciones con él; al terminar, la probable responsable sacó un cuchillo que llevaba entre sus ropas y lo incrustó en repetidas ocasiones en el estómago del agraviado, al tiempo que su hija entró a la habitación y repitió la acción.

Con esta declaración, el fiscal adscrito a la Pgje, giró la orden de comparecencia en contra de Roció Dinora Portillo Montaño, motivo por el cual los detectives utilizaron el retrato hablado elaborado y entregado por peritos especialistas, con la finalidad de ubicar a la cómplice.

Fue así, que el 10 de diciembre, los policías ministeriales localizaron a Roció Dinora en la comunidad de Tepehitec, municipio de Tlaxcala, a quien le hicieron saber la orden en su contra, a lo que no tuvo inconveniente alguno.

Sin embargo, en las instalaciones de la Dependencia encargada de procurar justicia, la mujer abordó al comandante de grupo y le ofreció 200 pesos en efectivo a cambio no ser presentada ante la autoridad ministerial y que informara que no la localizó, por lo que al existir flagrancia en la comisión del delito de cohecho, los agentes la aseguraron y que quedó a disposición del Agente del Ministerio Público de la Mesa de Detenidos por el delito de cohecho.

Una vez detenida, la probable responsable durante su declaración ministerial aceptó que en complicidad con su madre, mataron a su pareja, por venganza a lo que le hizo a su hermana menor.

Finalmente, Magali Montaño Zavala de 37 años de edad y Roció Dinora Portillo Montaño de 19, madre e hija respectivamente, fueron remitidas al Anexo Femenil en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Apizaco, donde se resolverá su situación jurídica.