“Llevamos 14 meses presos en Venezuela y no nos permiten defendernos”

Dos pilotos mexicanos volaron a ese país para vender una ambulancia aérea, pero fueron detenidos y acusados de tráfico de drogas.

México

Diego Chávez Ortez es un ex piloto de la Fuerza Aérea mexicana que desde hace 14 meses está preso en una cárcel de Venezuela por tráfico de droga en compañía del capitán Jesús Rafael León León.

Diego y Rafael han sido “olvidados por su país”, de acuerdo con sus madres, María del Refugio Ortez y Manuela León, porque no se le ha brindado la ayuda consular correspondiente.

El 8 de junio de 2012 Diego y Rafael despegaron del aeropuerto Plan de Guadalupe, en Saltillo, Coahuila, para entregar la ambulancia aérea a un hombre en la isla de Curazao (territorio de los Países Bajos).

Sin embargo, el comprador nunca llegó y los pilotos fueron citados en el Aeropuerto Internacional de Josefa Camejo, ciudad de Punto Fijo, estado de Falcón, en Venezuela. Ahí ya los esperaba la Guardia Nacional Bolivariana para arrestarlos por delincuencia organizada, tráfico de drogas y obtención ilícita de vuelo.

Desde un teléfono público de la cárcel de Caro, el capitán Rafael León dijo a MILENIO que desde que fueron detenidos hasta la fecha se ha pospuesto 14 veces su primera audiencia, la última el 13 de agosto, y el consulado los ha dejado “desprotegidos”.

“En este país no nos podemos apegar al estado de derecho, porque aquí el estado de derecho no sirve. La prueba está que llevamos 14 meses presos, sin que nos den oportunidad de defendernos”, dijo el capitán León.

Cuando aterrizaron en territorio venezolano, alrededor de las seis de la tarde, la guardia bolivariana los acusó de tener pasaportes falsos, pero posteriormente los delitos fueron cambiando. Incluso, la Guardia Nacional pidió un millón de dólares por dejarlos libres, pese a que el supuesto cargamento de droga nunca se encontró en el avión, aseguraron los pilotos mexicanos.

“Nos dijeron: ‘tu pasaporte es falso’, pero 10 días antes había volado a San Antonio, Texas, sin ningún problema. Me dijeron: ‘Vamos a arreglarnos ahorita, danos la carga o un millón de dólares’.

—¿Cuál carga? —les dije—, así como viene está el avión, es una ambulancia aérea.

—Danos la carga o si no lo vamos a atascar de droga y se van a joder —me dijeron— y mira: aquí estamos.

De acuerdo con su primera declaración (en el aeropuerto), los pilotos fueron golpeados. Solicitaron asistencia consular, pero nunca llegó. Hasta la fecha siguen esperándola. MILENIO solicitó la opinión de la directora de Protección a Mexicanos en el Extranjero, de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Reyna Torres, pero hasta el cierre de esta edición no hubo una respuesta.

“Como mexicanos tienen derecho a que su gobierno vea por ellos, los ayude y los rescate. Aún hay tiempo, no es demasiado tarde. Necesitamos que ya se muevan” las autoridades, señaló María del Refugio desde Chihuahua.

De hecho, su defensa en México, a cargo del capitán Arturo Ábrego, promovió un amparo con el argumento de que la SRE no ha brindado la asistencia consular.

“La demanda que interpusimos fue porque veíamos que no se estaba actuando; una hermana solicitó el estatus legal de Diego y la embajada nos contestó en agosto del año pasado que no tenían esa información. Cuando nos dieron noticias a medias optamos por ampliar la demanda al consulado de México en Venezuela y a la SRE por la omisión para asistirlos consularmente.”

En su “infierno”, como describe el capitán Rafael León su permanencia en la cárcel de Caro, ha atestiguado cómo se ayuda a extranjeros presos en todo momento, excepto a los mexicanos.

“He visto que no hay injerencia del consulado mexicano, como que ha habido apatía en nuestro caso y no han actuado como debe ser. He visto que los consulados de Rumania o Colombia atienden a sus compatriotas, sean culpables o no, los atienden mes con mes y nosotros tenemos apenas lo poco que nos mandan nuestros familiares.”

El único apoyo de la cancillería, de acuerdo con los parientes, es un supuesto pago de 10 mil dólares a un abogado en Venezuela, aunque cada familia aportó 2 mil 500 dólares. “Pero solo lo hemos visto una vez”, aclaró Diego Chávez desde la cárcel.

La empresa Aerodan SA de CV, propietaria de la aeronave, con domicilio en Lago Negro 603, Saltillo, Coahuila, cambió su dirección fiscal. En tanto, el dueño de la ambulancia, con identificación XA-DAN, desapareció para la autoridad mexicana, los familiares y los pilotos, dijo Manuela León, madre del capitán Rafael León.

El padre de Diego y su hermano, Noel Chávez, murieron en un accidente aéreo, por lo que María del Refugio no se consuela con perder otro hijo. De hecho, una nueva esperanza para los pilotos es el próximo 23 de septiembre, fecha de su esperada primera audiencia.