Jueza “quiso influenciar a Alondra”, dice el papá

Una mujer de EU señaló que la joven era su hija; la única prueba aportada fue que la menor de edad tenía una cicatriz en la frente.
La menor desea olvidar los momentos que estuvo separada de su familia.
La menor desea olvidar los momentos que estuvo separada de su familia. (Jorge González)

Guanajuato

Gustavo Luna, padre de Alondra “N”, comentó que la juez Cinthia Elodia Mercado García trató de influir en su hija para que reconociera como madre a Dorotea García Macedo; ésta última que creyó que la menor de edad era su niña a la que busca desde hace ocho años.

La adolescente fue entregada el pasado 17 de abril a la autoridad central de Estados Unidos, con base a una orden judicial de la juez primero de lo civil, en Los Reyes, Michoacán.

En tanto, el nuevo subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Roberto Campa, se comprometió a revisar el caso.

En Houston, Texas, a la niña se le practicó un examen de ADN, para verificar si era o no la misma persona sustraída ilegalmente de territorio estadunidense en 2007. La prueba resultó negativa.

El papá de Alondra manifestó que “la jue hizo un procedimiento desde el inicio mal”.

En entrevista con Joaquín López-Dóriga, en Radio Fórmula, Gustavo Luna señaló que antes de darse la resolución de la juez, a su hija la “interrogaron sola”.

“Me dice mi hija que la juez (Cinthia) le decía: no, es que ella es tu mamá. Y mi hija le gritaba que no y no. Y la juez, le gritaba.

“Bueno, comenta mi hija, ¿verdad? A mí no me consta, pero... este, sí me dice mi hija: no, es que me gritaba pá, que no. Yo también le gritaba y le decía que no, no es mi mamá”, relató el padre de la guanajuatense de 14 años de edad.

“La interrogaron nada más ellos solos y le decían: no, es que es tu mamá. Que (la juez) le enseña fotos de chiquita. Y que le dice (su hija): no, yo no soy esa.

“Sí, dice la juez. Le afirmaba desde un principio (que era hija de Dorotea)”, reconstruyó Gustavo, según el relato de Alondra.

En el interrogatorio que le aplicaron a su hija, abundó, estuvo presente el agente del Ministerio Público, autoridades del DIF, de la Secretaría de Relaciones Exteriores y una psicóloga.

“Hacen que (Alondra) se meta a su cuenta de Facebook, y que enseñe sus fotos. Y le dicen: sí, es que tú eres hija de Dorotea, tú eres Alondra Díaz. Y mi hija le gritaba: no, no, yo soy Alondra Luna. Y la juez afirmaba y le afirmaba: que no, es tu mamá, es Dorotea. Y así, hay toda una versión en el expediente de que mi hija decía que no, que no”.

Gustavo Luna aseveró que la juez dio la orden a los federales para que lo sacarán de la audiencia. “Nada más ordenó que sacaran a Luz María Díaz y a mí, porque mi esposa se abalanzó a mi niña y se abrazaron. Incluso yo le dije a mi hija: no la sueltes a tu mamá, hija. Cuando me sacaron… ya no me dejaron entrar”.

La única prueba que presentó Dorotea, quien aseguró que se trataba de su hija, prosiguió Gustavo, fue la “cicatriz” que su hija desaparecida tenía en la frente, similar a la que tiene Alondra.

Quiere olvidar

Un día después de que Alondra volvió a su casa en Guanajuato no ha podido retomar sus actividades cotidianas. La menor dijo a MILENIO que ahora lo más importante es olvidar los momentos que vivió cuando fue separada de su familia para viajar a Houston y realizarse una prueba de ADN, ya que Dorotea aseguraba ser su madre biológica y reclamaba su custodia.

A sus 14 años, Alondra es más consciente de lo que se puede creer. Es firme al hablar, tiene ideas claras y, sobre todo, defiende lo que cree. Asegura que de todo el episodio que vivió, lo más difícil fue cuando recibió la notificación de la juez.

Dice que en el interrogatorio que se llevó a cabo en ese juzgado de forma privada, la juez Mercado le aseguró que iba a viajar a Estados Unidos para quedarse allá definitivamente, y que eso le hizo pensar que Dorotea pudo haber pagado para llevársela.

Durante esos momentos estuvo en comunicación con su padre, Gustavo Luna, quien a través de mensajes de texto intentaba calmarla, diciéndole que nada los iba a separar. Alondra se desahoga cuando habla del video que fue grabado por su tía, Lupita, donde se le observa gritando al salir del juzgado.

Los seis días que estuvo en Houston los pasó en casa de una prima de Dorotea. “Compraban comida preparada. Antes de ir a su casa, las autoridades del consulado de México me dijeron que no me encariñara con ellas. ¿Cómo me voy a encariñar con alguien que no conozco?, se preguntó Alondra.