Juez protege a ex jefe militar vinculado con asesinato en Morelos

El ex comandante de la 24 zona militar, Leopoldo Díaz, obtuvo la posibilidad de no ser llamado a declarar ni aprehendido por el homicidio de Jethro Ramsés Sánchez Santana, en 2011.

CUERNAVACA

Un juez federal concedió su protección al ex comandante de la 24 Zona Militar, Leopoldo Díaz Pérez, para no ser llamado a declarar o aprehendido por el caso de la desaparición, tortura y muerte de Jethro Ramsés Sánchez Santana, en Morelos en 2011.

 

De acuerdo con el expediente 1822/2013, radicado en el Juzgado 7 de Distrito del Decimoctavo Distrito Judicial, Díaz Pérez obtuvo la posibilidad de no sufrir ninguna "retención, citación, comparecencia, aprehensión y detención", por el caso Jethro Ramsés, que puso fin a la Intervención del 21 Batallón de Infantería a sus incursiones constantes y directas en la lucha contra el crimen organizados en el estado de Morelos.

 

Díaz Pérez fue removido del cargo de jefe de zona hacia finales de 2011, luego de que la justicia militar terminara de armar y detener al grupo de responsables de la desaparición forzada, tortura, homicidio e inhumación clandestina de Jethro. 

 

Sin embargo, la Secretaría de la Defensa Nacional nunca hizo oficial ni su remoción ni reubicación; tampoco se le incluyó inicialmente en la indagatoria judicial del caso, pese a que jefes y oficiales del 21 Batallón de Infantería lo responsabilizaron de las órdenes que ellos cumplían de "jalar" todo lo que tuviera que ver con el tema del narco.

 

La promoción de juicio de amparo de Díaz Pérez ocurre tras la ejecución de la orden de detención contra el oficial militar Marco Antonio Legorreta -uno de los militares implicados en el caso-- el pasado 31 de octubre. En la indagatoria se menciona a Díaz Pérez como responsable de los delitos de encubrimiento y abuso de autoridad.

 

La historia

 

El primero de mayo de 2011, Jethro y su primo Horacio Cervantes, fueron detenidos por elementos de la policía de Cuernavaca, tras una pelea entre jóvenes en la Feria de la Primavera. Los uniformados entregaron a los jóvenes a la Policía Federal y estos, a su vez, a integrantes del 21 Batallón de Infantería, quienes lo trasladaron a sus instalaciones.

 

Según el parte oficial, Jethro presuntamente “amenazó” a los uniformados al decirles que serían atacados por un cártel para rescatarles.

 

Las declaraciones de los directamente involucrados en los hechos, las dos víctimas fueron llevadas a la carpintería del 21 Batallón de Infantería, donde fueron torturados hasta que provocaron la muerte de Jethro, por asfixia.

 

El cuerpo de Jethro fue subido a un vehículo e inhumado de forma clandestina en Puebla, hasta donde fueron llevadas las autoridades militares por dos de los participantes en los hechos: Edwin Raziel Aguilar Guerrero y José Guadalupe Orizaga y Guerra, lo que derivó en su aprehensión al ser confesos de los hechos.

 

Horacio fue obligado a subir a auto en el que fue trasladado a un campo despoblado en el municipio de Xochitepec, donde fue abandonado.

 

Posteriormente el coronel de infantería Guadalupe Arias Agredano, también fue detenido al ser acusado por supuestamente ordenar la inhumación clandestina del cuerpo del joven.

 

Hasta el momento no se ha deslindado responsabilidad alguna de las policías federales que en lugar de poner a disposición de un agente del Ministerio Público a los jóvenes, ilegalmente los entregaron a los militares. Tampoco se han avanzado las investigaciones sobre la actuación de los policías municipales de Cuernavaca que detuvieron a Sánchez Santana y a su primo.