Investigan la muerte de una niña de un año y nueve meses

Familiares de la menor aseguraron que era blanco de maltratos debido a que había nacida prematura.

Guadalajara

Una niña de un año y nueve meses murió la tarde de ayer, presuntamente por golpes que le propinaron sus padres, agentes de la Fiscalía General del Estado investigan el caso.

Rosalinda Villa Pérez,  de 25 años, José Enrique Duarte Carvajal de 22 años, padres de la niña, fueron retenidos por agentes de la FGE,  ya que se presume que la maltrataban debido a que había nacido prematura y tenía problemas para caminar.

Los hechos ocurrieron cerca de las 13:00 horas de este miércoles, en el interior de la finca ubicada en la calle Fresno a su cruce con Palma, en la colonia La Gigantera, en el municipio de Tlaquepaque.

Según comentaron los policías de la villa alfarera, la pequeña sufrió un golpe en la cabeza por lo que comenzó a convulsionarse, luego de varios minutos dejó de llorar, por lo que no le tomó atención Villa Pérez, quien tenía a su cuidado a la infanta.

Una hora después, la madre se percató que no respiraba, pero tardó dos horas más para dar aviso a los paramédicos de la Cruz Verde de Tlaquepaque, quienes a su arribo nada pudieron hacer por la menor ya que no presentaba pulso.

Ellos observaron varios golpes en la parte posterior del cráneo por lo que dieron aviso a los agentes de la FGE quienes tomaron conocimiento del caso.

Al entrevistar a los padres cayeron en contradicciones por lo que quedaron en calidad de retenidos mientras la autopsia revela la causa de la muerte.

Familiares de la menor mencionaron que la niña no tenía nombre ya que no fue registrada, debido que los padres de la víctima se avergonzaban de ella.

Indicaron que la señalada ya había perdido otro niño y que le sobrevivían, una niña de un año y otra de tres.

Luego de varias horas de investigación por parte de personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, el cadáver de la niña fue enviado a las instalaciones del Servicio Médico Forense.

Por su parte, los dos hermanos de la víctima fueron entregados a personal de trabajo social de la FGE, quienes darían cuenta al DIF estatal, para saber con quien quedaría la tutoría de los menores.