Investiga la PGJDF otros homicidios

Encarcelada en 2012, María Lafuente abandonó la prisión tras ser declarada “inimputable” por las autoridades.
María Alejandra Lafuente.
María Alejandra Lafuente. (Especial)

Ciudad de México

La psicóloga María Alejandra Lafuente, quien descuartizó a su marido en noviembre pasado, cuyos restos abandonó en diferentes puntos de la Ciudad de México, puede estar involucrada en otros homicidios.

Lo anterior se desprende de la investigación en curso por el asesinato de Allan Carrera Cuéllar, hijo de Adrián Carrera Fuentes, ex titular de la desaparecida Policía Judicial Federal.

En junio de 2012 autoridades capitalinas hallaron una cubeta en cuyo interior había una cabeza humana y un brazo, la cual estaba afuera del domicilio de la familia Lafuente, en calle Nicolás San Juan 232, colonia del Valle.

Meses antes Alejandra estuvo presa en el penal de Santa Martha Acatitla, porque intentó asesinar a su primer marido frente a su hija, una menor de edad.

Autoridades cercanas al caso, indicaron que la psicóloga abandonó el penal en pocos días, porque fue declarada inimputable.

Pese a que debió estar recluida en un lugar para enfermos mentales, en la Torre de Tepepan, la mujer regresó a ejercer su profesión. Así fue como conoció a Allan, quien era paciente de su padre, el psiquiatra Alberto Eduardo Isidro Lafuente Grimaldi.

MILENIO tuvo acceso a las declaraciones rendidas ante el Ministerio Público por el primer marido, así como a las de la familia Carrera Cuéllar, éstos últimos dieron parte a la policía de la desaparición de Allan y que llevó a la detención de esta mujer que pretendió ocultarse en un hospital psiquiátrico.

Uno de los datos sobresalientes aportados es que a uno los medios hermanos de Alejandra lo llaman Neftis, nombre que de acuerdo con la mitología representa la "oscuridad", "lo invisible", "la noche y la muerte", personaje mencionado en leyendas egipcias:

"Si bien traicionó a su hermana concibiendo un hijo de Osiris, fue Neftis quien ayudó a Isis a buscar a Osiris por todo Egipto, cuando Seth le dio muerte, lo descuartizó y distribuyó sus restos por todo el Reino".

LOS HECHOS

En la causa penal 189/2011, del juzgado 67 penal del Centro de Readaptación Social Santa Martha Acatitla, consta la siguiente declaración rendida en septiembre de 2011 por quien fue el primer marido de Alejandra.

"Ésta me pidió (la psicóloga) que entrara a su sala y me sentó en un sofá que se encontraba cubierto (de plástico), hecho que me pareció extraño; sin embargo, ante la insistencia de la señora accedí y me senté en el sofá; posteriormente, mi ex cónyuge me pidió que cerrará los ojos, porque mi menor hija iba a darme una sorpresa, y aunque de principio me negué, fui cubierto de los ojos por la tercera perjudicada para supuestamente recibir una sorpresa por parte de mi hija.

"Sin embargo, antes de que yo pudiera escuchar la voz o los pasos de mi hija para darme el supuesto regalo, María Alejandra me propinó un fuerte golpe en el cráneo con un atizador de chimenea".

El denunciante, de quien se omite el nombre, aseguró que se quitó la venda de los ojos y le pidió que se calmara, pero ella continúo intentando golpearlo; el afectado trató de escapar, pero la puerta de la casa estaba cerrada.

Ella tomó un cuchillo de cocina y lo alcanzó a herir en el abdomen: "comencé a gritar para que alguien me ayudara para evitar que continuara hiriéndome; ella logró acorralarme entre los muebles de la sala y logró herirme nuevamente en la espalda, por lo que me aventuré a quitarle el cuchillo de las manos, pero la señora me muerde el brazo y se dirigió corriendo a la cocina, de donde salió con una jeringa en la mano para tratar de inyectarme una sustancia.

"Los hechos anteriores fueron presenciados por mi menor hija y aún cuando el suscrito traté de calmarla fue imposible dada la impresión y lo grave de la situación que había presenciado", declaró el afectado.

La psicóloga fue llevada a prisión, pero después la abandonó al ser declarada inimputable.

Este fue el primer caso que conoció la PGJDF de esta mujer, sobre la que hay sospecha por un crimen similar al de Allan, cometido en junio de 2012 y que se investiga.