Investiga la fiscalía a 16 comisarios por Chilapa

Durante los cinco días que duró la toma del municipio sirvieron de guías y voceros de los pistoleros, además de que participaron en rondines que derivaron en detenciones, afirman.
Parientes de los desaparecidos ofrecieron una conferencia de prensa en el municipio.
Parientes de los desaparecidos ofrecieron una conferencia de prensa en el municipio. (Omar Franco)

Chilapa, Gro.

Tras casi dos semanas sin información sobre las personas que desaparecieron de Chilapa y con el caso con pocos o nulos avances sustanciales, la atención y sospechas se desplazan ahora hacia el extraño papel jugado por los comisarios municipales de distintas poblaciones circunvecinas a la ciudad durante los levantones ocurridos entre el 9 y 14 de mayo pasados.

Se trata de 16 funcionarios de pequeños poblados aledaños que colaboraron activamente en la ocupación armada de Chilapa y que, en este momento, se encuentran en el centro de las pesquisas oficiales en torno a los secuestros.

La Fiscalía General de Justicia del Estado ha girado una decena de citatorios para que acudan a rendir su declaración ante el ministerio público con miras a esclarecer: 1) qué saben de las desapariciones y 2) qué hicieron durante esos cinco días, mientras un comando levantaba gente por toda la ciudad, detenía y amarraba a transeúntes en cuatro retenes.

Hasta ayer, los comisarios no habían acudido a las diligencias.

De acuerdo con información obtenida por MILENIO, entre las personas que han sido citadas a comparecer ante la fiscalía se encuentra un grupo de comisarios municipales que fungieron de guías y hasta sirvieron de voceros a la columna armada que irrumpió en Chilapa.

Estuvieron presentes durante los cinco días que duró la toma del pueblo y testigos los identifican como partícipes de los rondines que desembocaron en varias detenciones callejeras, según denunció José Díaz Navarro, vocero de las familias con desaparecidos.

Hasta el momento, la fiscalía tiene identificados a los siguientes comisarios como probables partícipes de la ocupación de Chilapa y, por ende, personas de interés en el caso: Gonzalo García Villanueva, de El Jaguey; Faustino Mendoza Chino, de Xiloxuchicán; Clemente Sánchez Saldaña, de Zacazonapa; Cirilo Morales Rodríguez, comisario suplente de Colotepec; y Gregorio Hidalgo, de San Ángel.

También, Luis Marcos Rafael, comisario de Atenxoxola; Aurelio Muñoz Contreras, de Acalco; Jorge Ildefonso Martínez, de Ayahualulco; Sirenio Nava, de Cuautenango; Antonio Vázquez, de Tlamixtlahuacán; Justo Carbajal, de Vista Hermosa, y el coordinador de Matlala, Fortino Martínez Mendoza.

A ellos se suman Bernardino Nava, de Acatitlán; Antonio Vázquez, de San Pedro; y Reyes Rojas García, de Zizicazapa, además de José Apolonio Villanueva, comisario ejidal de Xiloxuchicán, y quien fue el único de los funcionarios presentes en la irrupción del 9 al 14 de mayo en mostrar su rostro y acceder a dar declaraciones ante los medios de comunicación.

Entrevistado poco después de la desaparición de varios habitantes de la ciudad, reconoció que en las primeras horas tras su llegada al pueblo se detuvo a “varios muchachos” vinculados al grupo criminal de Los Rojos, en específico halcones. Sin embargo, aseguró que luego de “llamarles la atención”, se les entregó a sus padres. Esa es una versión que las familias de los desaparecidos ponen en tela de juicio.

“Si en realidad liberaron a estos muchachos, que nos digan a qué familias”, reclamó Díaz Navarro. Ninguna familia ha reconocido públicamente haber recuperado a un menor detenido por las cuadrillas de comisarios ese día.

A las dudas de qué hacían estos comisarios, se suman las de por qué el gobernador Rogelio Ortega negoció con ellos para poner fin a la ocupación de Chilapa y no abordó la liberación de los detenidos.

Según se establece en un comunicado dado a conocer por el gobierno del estado el 11 de mayo pasado, los funcionarios firmaron una minuta que contemplaba la destitución del jefe policiaco del municipio, dar atención a sus reclamos y devolver las armas que le habían sido “decomisadas” a la policía local.

Pero de los detenidos, nada.

“Comisarios de las localidades de El Jaguey, Calhuaxtitlán, Tlamixtlahuacán, San Pedro, Zizicazapa, Atenxoxola, Zelocotitlán y Xiloxucuchican, que ingresaron en días pasados a la cabecera de Chilapa, acordaron con el gobierno del estado devolver el armamento a la Policía Municipal, además que presentó su renuncia el secretario de Seguridad Pública, Job Encarnación Cuenca”, se detalló en el boletín.

Conforme a la ley orgánica de Guerrero, un comisario municipal es un funcionario de base, electo cada tres años. Está encargado de distintas tareas en los poblados cercanos a la cabecera municipal, como cuidar el orden público y actuar como auxiliares del ministerio público del fuero común, entre otras labores.

En materia política, su peso es más simbólico que funcional. Pero en la realidad cuentan con algo a su favor: conocimiento detallado del municipio, su geografía y su población.