Indigentes siempre regresan a Artículo 123

Vecinos y comerciantes coinciden en que las personas en situación de calle atracan a los transeúntes, tienen relaciones sexuales y drogan a los niños del campamento.
Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública informaron que los policías retiraron del lugar a los indigentes tras una denuncia hecha por vecinos.
La calle fue desalojada de indigentes por policías capitalinos, según vecinos (Jesús Badillo)

Ciudad de México

La calle Artículo 123 y Humboldt estaba invadida por un campamento de indigentes hasta ayer por la mañana. Según vecinos y comerciantes, a pesar de que los policías los desalojaron, las personas en situación de calle siempre regresan.

Ayer, policías capitalinos llegaron con un camión de basura y se llevaron todo lo que había en ese lugar: ropa, cobijas y hasta solventes para las 'monas', coincidieron habitantes del lugar.

Los vecinos y comerciantes vieron cuando policías capitalinos desarticularon el campamento; llegaron con un camión de basura y tiraron todo a su paso.

El secretario de Gobierno del Distrito Federal, Héctor Serrano, dijo ayer que los policías llegaron a detener a indigentes en respuesta a una denuncia que realizó una pareja. "Habían sido despojados de sus pertenencias", según el funcionario.

Cuando los uniformados trataron de arrestar a 11 indigentes, seis por el delito de robo y cinco por el delito contra la salud, sus amigos de la calle intervinieron. La riña se desató sobre Artículo 123 y Humboldt.

Comerciantes en el lugar aseguran que los indigentes "plantados" sobre la banqueta molestaban a las pocas personas que caminaban por esa calle. "Se les antojaba lo que las personas comían y se acercaban a ellas para pedírsela. Casi se la quitaban". Incluso, por la noche, "te atracaban".

El vigilante de un negocio sobre Artículo 123 dijo que había personas que pasaban por esa vía con sus hijos cuando indigentes "hacían el amor en la calle. Uno no los discrimina, sino que sus acciones no son buenas".

Misael, habitante de un edificio en esa calle, recordó el desalojo de indigentes que autoridades capitalinas llevaron a cabo en esa misma zona hace algunos meses. Indicó que tras ser retirados, en la zona se instaló una estación de Ecobici, mientras que los indigentes se trasladaron a las inmediaciones del Metro Juárez, pero tiempo después regresaron a la misma calle.

Sonia Elvia Villicaña, quien lleva 16 años en uno de los negocios cercanos a donde estaba el campamento, reprochó que los indigentes tengan niños en el campamento, ya que "ni siquiera son capaces de cuidarse ellos".

"En días pasados estaba un niño chille y chille, yo creo tenía hambre. (La persona que lo cargaba) facilito agarró (el solvente), se hizo un molotito (una bola con papel o estopa) y se lo puso en la boca (al niño)... eso lo he visto cantidad de veces para que no dé lata (el pequeño). ¿Por qué a ellos no les hacen nada? Están atentando contra un niño", recriminó.

Sobre el operativo realizado este martes, aseveró que los policías no llegaron a pegar.

"Uno de los indigentes quería dar una patada, se cayó y se pegó en la cabeza. (También) llegaron los de derechos humanos, como siempre, a apoyar a los de la calle, pero parece que no prosperó eso porque ya no están", señaló.

Sin embargo, aunque los indigentes ya no se encuentran en el lugar, dijo que regresan en grupos de dos o tres, para finalmente volver todos.

"Llegan como las cucarachas: dos, tres, cuatro y después ya todos vuelven a estar aquí", recalcó.