Iguala nunca permitió mando único: Aguirre

Señala que si su renuncia sirve para resolver el caso y contribuye a darle claridad no tendrá inconveniente en dejar el cargo; “no me voy a ir ni como asesino ni como un vil delincuente”.
Jesús Martínez, Ángel Aguirre e Iñaky Blanco en la conferencia de prensa.
(José Hernández/Cuartoscuro)

Guerrero

El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, sostuvo que el Mando Único Policial que se acordó implantar en varios municipios en mayo pasado no se aplicó en Iguala, porque el alcalde, José Luis Abarca, se negó a ponerlo en marcha.

“Nunca asumimos nosotros el mando en la ciudad de Iguala y evidentemente ahora entendemos la razones por las que se mantuvo esa actitud negativa para que pudiera participar el gobierno del estado “, señaló.

En mayo pasado, Aguirre firmó con distintos presidentes municipales de la entidad el establecimiento del mando único. Abarca fue uno de ellos, y a pesar de ello, en Iguala jamás se estableció ese modelo de seguridad.

El mando único concentra el control de las policías municipales en la figura del secretario estatal de Seguridad Pública, pero respetando la autonomía local.

Debido a la negativa de Abarca, la administración de Aguirre investigaba lo que sucedía en Iguala; por ello, en otras ocasiones se actuó contra funcionarios de ese municipio.

El gobernador descartó en conferencia que vaya a renunciar al cargo por lo ocurrido en Iguala.

“Si mi renuncia resuelve el caso, si contribuye a darle claridad y luces al asunto tan delicado y tan condenable que hoy se presenta, no tendré inconveniente, si hubiera alguna responsabilidad hacia el gobernador del estado seré el primero en enfrentarla en las instancias donde tenga que hacerlo”.

Abundó: “No me voy a ir ni como asesino ni como un vil delincuente”.

El mandatario estatal dijo que estos hechos no quedarán impunes y aseguró que se ejercerá acción penal contra los responsables directos e indirectos.

Destacó que la investigación del hallazgo de fosas con 28 cadáveres se lleva a cabo de manera conjunta con las autoridades federales.

En ese operativo participaron poco más de 200 efectivos del Ejército mexicano, policías federales, estatales y agentes ministeriales, quienes encabezaron el dispositivo.

A su vez, el procurador Iñaky Blanco dijo que el mando único no le compete a la PGJE, pues no es autoridad preventiva, el Ministerio Publico actúa una vez que tiene conocimiento del hecho criminal.

El fiscal guerrerense señaló que la procuraduría estatal se concentra en la reconstrucción de los hechos y consigna ante los órganos jurisdiccionales a los probables responsables.

Aguirre informó además que se integró el Comité de Atención Integral a Víctimas con el objetivo de involucrar en la campaña de búsqueda de los normalistas desaparecidos a la sociedad civil y para apoyar a los familiares. 

POLICÍAS INFILTRADAS

El gobierno estatal reconoció que las policías preventivas de Acapulco, Chilpancingo y toda Tierra Caliente están infiltradas por el crimen organizado.

José Villanueva, vocero del gobierno guerrerense, dijo que es momento de lanzar la voz de alerta para evitar hechos como los que hoy se lamentan.

“Debemos decir que estos sucesos de Iguala se pueden reeditar en cualquier municipio de Tierra Caliente, Chilpancingo y Acapulco, ya que en estos municipio se sabe que las policías están infiltradas por la delincuencia organizada”, dijo.

Tierra Caliente incluye los municipios de Arcelia, San Miguel Totolapan, Tlapehuala, Ajuchitlán del Progreso, Pungarabato, Cuyuca de Catalán, Zirándaro, Cutzamala de Pinzón y Tlalchapa.

En tanto, los 28 cuerpos encontrados en fosas clandestinas en Pueblo Viejo, Iguala, fueron trasladados al Servicio Médico Forense de Chilpancingo.

A su vez, la PGJE entregó al Congreso local la solicitud de juicio de procedencia contra el alcalde de Iguala, José Luis Abarca, con la intención de separarlo del fuero constitucional que lo protege.