Hoy podría definirse condena contra ex judiciales

Decidirá si revoca, modifica o ratifica la sentencia por el homicidio de Ricardo Ramírez Rodríguez quien murió en los separos de la PGJ

Puebla

Esté día podría resolverse el juicio en contra de dos de de tres elementos de la extinta Policía Judicial (hoy ministerial) acusados del homicidio de un hombre en los separos de la Procuraduría General de Justicia ocurrido el 31 de enero de 2008.

El Primer Tribunal Colegiado decidirá si sentencia revoca, modifica o ratifica la sentencia de 36 y 46 años de prisión impuesta por el juez primero penal por los delitos de homicidio de un hombre identificado como Ricardo Ramírez Rodríguez.

En marzo de año pasado el juez primero penal emitió la sentencia, pero la defensa pidió la revisión que quedó a cargo de los magistrados de la tercera sala penal que ratificaron la pena en contra de los ex agentes, José Díaz Salinas y José Carlos Quiterio, por lo que se buscó el amparo de la justicia federal.

Los abogados argumentaron que la sentencia estuvo empañada por la presión mediática del caso durante los casi seis años que lleva.

En el caso todavía hay dos implicados más Rolando Contreras Chang quien esperó no solicitó el juicio de garantías al mismo tiempo y otro más que logró darse a la fuga.

Ramírez Rodríguez, era un empresario, quien fue detenido junto con su hermano en las inmediaciones del Hospital Ángeles supuestamente porque el occiso estaba vinculado a diversos delitos.

El hombre fue detenido y llevado a los separos de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) en donde fue torturado por los policías hasta que falleció a consecuencia de los golpes.

Mientras esto pasaba al hermano lo subieron a un vehículo tapado con tres chamarras y durante varias horas lo amenazaron para entregara 500 mil pesos a cambio de dejar en libertad a su hermano a quien le aseguraban había participado en diversos delitos.

Cuando lo llevaban en el vehículo los agentes recibieron información, en claves policías, de que Ricardo Ramírez había muerto en las oficinas de la PGJ por lo que le dijeron que él correría con la misma suerte.

Sin hacer ruido, aprovechando la distracción de los elementos que hablaban por la frecuencia policiaca, bajó la ventanilla del vehículo al sentir que estaba sacó medio cuerpo por la ventana y gritó que lo estaban secuestrando.

Como pudo salió de la unidad, ante la mirada de los transeúntes los policías decidieron dar vuelta en U y darse la fuga.

El empresario presentó su denuncia y luego hizo publico el caso que provocó un escándalo en la dependencia por lo que un mes después derivó en la renuncia de la entonces procuradora Blanca Laura Villeda.