Homicidios: más que un problema de seguridad

Llaman investigadores de UdeG a crear políticas para disminuir asesinatos en el estado.

Guadalajara

Los homicidios se deben abordar con una política transversal que no se estanque en catalogar el crimen únicamente como un tema de seguridad, así lo consideran investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) que esta mañana presentaron una serie de estudios sobre el impacto social, económico y psicológico que genera la violencia.

El estudio, dado a conocer por Antonio Reyna Sevilla y Guillermo Julián González Pérez, ambos  investigadores de la UdeG, que insisten en que los homicidios se deben “abordar desde una perspectiva interdisciplinaria y no solo como un problema de seguridad pública”, es decir, para combatir este mal social, se requiere de coordinación entre distintos sectores gubernamentales.

Los investigadores consideran que los homicidios están dentro de los problemas de salud pública y una investigación desde una perspectiva epidemiológica, “permite identificar aspectos relacionados al contexto social, y su distribución espacial y temporal”, rasgos que a la postre pueden aportar elementos importantes para ayudar a “tomar decisiones más acertadas” en el combate a la violencia.

Otro aspecto que resaltan como “importante”, es el hecho de que la impunidad se convierte en uno de los elementos principales para que la tasa de muertes violentas crezca con los años, y esta impunidad puede obedecer a la dinámica que han tomado las autoridades correspondientes cuando de investigar un homicidio se trata, pues generalmente se prioriza como responsable del asesinato “al crimen organizado” cuando estadísticamente, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informatica (INEGI), hay más homicidios que se cometen sin relación alguna con el crimen organizado que en relación a este.

En cuanto al tema geográfico, el estudio arroja datos que permiten identificar que la tasa de homicidios es más alta en sectores con alto grado de marginación, en tanto que “las tasas más bajas (de homicidios) están en zonas de baja y muy baja marginación social”, menciona el estudio, entendiendo por marginación, un concepto que se basa en las condiciones de vivienda, ingreso y educación.