[Historia] "Los amigos no solo robaron alimentos"

¿Vale tanto este botín para perder la libertad?, debieron preguntarse José Luis y Santos antes de robar mariscos, cervezas y refrescos. Quizá pensaron que sería fácil, pero en una corta ...
Mariscos fueron el botín del robo.
Mariscos fueron el botín del robo. (Archivo)

Pachuca

Nadie sabe a ciencia cierta si José Luis y Santos eran católicos fervientes, si servían en la comunidad religiosa a la que pertenecían o fue sólo un simple antojo de mariscos el impulso que necesitaban para convertirse en delincuentes. Qué habían hecho antes o qué hacían justo antes de perpetrar el robo, es una incógnita que en su momento deberán aclarar las investigaciones que sobre el caso lleve a cabo la autoridad ministerial.

¿Tenían planeado ofrecer una recepción?, ¿querían dar a sus amigos una comida especial?, ¿por qué era tan importante el robo como para arriesgarse a perder la libertad por unos cuantos kilos de marisco, unas latas de refresco y unas cuantas cervezas?

El reporte que presentaron los elementos de la Secretaría Pública Municipal de Tula sobre lo asegurado al par de amigos sólo permite especular: 100 refrescos de distintos sabores, 50 cervezas, una bolsa con limones, una bolsa con un kilo con camarón, cajas de galletas saladas, una charola con jaibas, una bolsa con pulpos, filetes de pescado, almejas, un kilo de margarina, pescado y pescado en trozo. Nada mal para preparar una buena botana y disfrutar del programa favorito o del partido de futbol o la película recién adquirida en el mercado local o... qué importa, ya nada de eso podrán hacer durante un largo tiempo. Al menos hasta que salgan de prisión.

Los amigos no solo robaron alimentos. Los elementos policiales que atendieron y respondieron al reporte de robo, también les aseguraron otras cosas que sustrajeron del restaurante "Los Delfines", ubicado sobre el Libramiento San Pedro de la Colonia El Llano Segunda Sección, aunque sin relación aparente con los alimentos: una pechera para perro, una silla periquera y una terminal para tarjetas de crédito.

La persona que reportó los hechos les dijo que ambos personajes habían salido del establecimiento a bordo de una camioneta color naranja, dándose a la fuga con dirección hacia la Colonia El Llano Primera Sección.

Los guardianes del orden abordaron sus vehículos y dieron inicio a la persecución.

Algunos minutos después lograron ubicarlos y detenerles. También les aseguraron el vehículo, una camioneta marca Datsun, tipo estaquitas, color naranja, con placas de circulación KV15793, modelo 1978.

Ni José Luis ni Santos pudieron negar los hechos, después de todo, una de las víctimas los identificó plenamente y los responsabilizó de haber ingresado a dicho establecimiento.

José Luis Gudiño tiene 44 años y dice ser avecindado de Pedro Escobedo, Estado de Querétaro. Santos Aguilar tiene 37 y es vecino de la Colonia El Llano Primera Sección, Tula de Allende.

Ambos están ya en las manos del Ministerio Público.