‘Guerreros Unidos’ sí opera en DF y Edomex: detenido

Señala que ese grupo delictivo “se ha inmiscuido en las policías municipales, estatales y federales”, a las que paga $600 mil al mes.
En julio pasado fueron aprehendidos "El Zefe" y "El Pelón" en la Ciudad de México.
En julio pasado fueron aprehendidos "El Zefe" y "El Pelón" en la Ciudad de México. (Especial)

México

La organización criminal Guerreros Unidos, acusada de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, tiene presencia en la Ciudad de México, según la declaración de uno de los acusados, quien fue detenido en octubre de 2014.

La averiguación previa PGR/SEIDO/UEIDMS/849/2014, contenida en el tomo 69 de la versión testada del expediente del caso Iguala, señala que el declarante no identificado informó que Guerreros Unidos, además de tener presencia en Guerrero y Morelos, también opera “en el Estado de México y el Distrito Federal”.

El declarante afirmó que ese grupo delictivo “se ha inmiscuido en los cuerpos policiacos municipales, estatales y federales de Morelos y el Estado de México, sobornando a sus elementos con grandes cantidades de dinero”.

Las investigaciones del expediente presentan el análisis que peritos de la PGR hicieron de las comunicaciones contenidas en diversos teléfonos celulares de los detenidos, acusados por la desaparición de los 43 normalistas.

Esas comunicaciones, de entrada y salida, según los registros que se incluyen en los tomos primero y séptimo del expediente, apuntan a delegaciones del DF, como Iztapalapa, Iztacalco, Azcapotzalco y Cuauhtémoc, además de algunos municipios del Estado de México.

Sin embargo, en octubre del año pasado, el entonces titular de la SSP-DF, Jesús Rodríguez Almeida, descartó que Guerreros Unidos tuviera presencia en la capital del país. “No tenemos en este momento algún grupo en específico o personas que hayan ingresado a la ciudad”, declaró.

EL RASTRO

Diversos hechos, documentados por la PGR, reflejan lo contrario. En julio pasado fueron aprehendidos en la Ciudad de México tres presuntos integrantes de la organización criminal de los Beltrán Leyva y, posteriormente, de Guerreros Unidos: Zeferino Toribio Rentería, El Zefe, y Javier Trujillo Palma, El Pelón o El Tambor.

En el mismo mes fueron detenidos, pero en el municipio de Ixtapan de la Sal, Estado de México, dos integrantes más de la banda: Jesús Pérez Lagunas, El Mugres, y Alberto Real García, El Beto.

Según la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana, los presuntos delincuentes viajaban a bordo de un vehículo Sonic, color gris, placas H87 AAV del Distrito Federal.

La Procuraduría General de Justicia del Estado de México inició la carpeta de investigación 160181000105615 sobre esas detenciones.

Además, en junio pasado elementos de la Policía Federal aprehendieron en la capital del país a Alejandro Palacios Benítez, El Cholo Palacios, quien fungía como jefe de plaza en Taxco, Guerrero.

Su captura se dio cuando salía de un hospital en la colonia Roma, de la Ciudad de México. Con él fueron detenidos otros elementos de menor rango de esa organización criminal.

En abril, también de 2015, fue detenido por elementos de la Policía Federal Miguel Ángel Landa Bahena, otro integrante de Guerreros Unidos. Su captura ocurrió en la delegación Gustavo A. Madero.

Según las investigaciones ministeriales, Landa Bahena es cercano a Gildardo López Astudillo, El Gil, líder de Guerreros Unidos, además de que está implicado en la desaparición de los normalistas.

El ex alcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, también presuntos integrantes de Guerreros Unidos, fueron detenidos en Iztapalapa, en noviembre del año pasado.

En julio de 2012 elementos del Ejército capturaron en Santa Fe, en el Distrito Federal, a Cleotilde Toribio Rentería, La Tilde. Tras su detención, fue presentado como líder de la organización criminal.

El mismo delincuente no identificado que en su declaración ante la PGR informó de la presencia de Guerreros Unidos en el DF refirió que su papel en esa organización era la de pagar “la nómina de los policías de Iguala (600 mil pesos mensuales), y que el dinero se lo entrega directamente a un tal…”.