La Fuerza Aérea cautiva a 220 mil espectadores

Por cuarto año consecutivo, la Secretaría de la Defensa Nacional abrió las puertas de la base de Santa Lucía a la población civil en busca no solo de ofrecer un espacio de convivencia familiar, ...

México

La Fuerza Aérea mexicana tuvo una mañana estelar en el Estado de México. Los pilotos mostraron sus habilidades y ganaron más que aplausos. “Yo quiero ser como ellos”, dijo Gibrán, de 9 años.

La base militar de Santa Lucía fue sede del cuarto Espectáculo Aéreo de la Secretaría de la Defensa Nacional. En esta ocasión volvió a superar las expectativas. El reporte final fue de 220 mil 324 asistentes, 5 mil más que el año pasado.

A las 5 de la mañana abrió la base militar al público. Casas de campaña, sillas y grandes sombrillas sirvieron para armar un picnic en la pista de aterrizaje habilitada como mirador.

Conforme se acercaba la hora del espectáculo, largas filas se veían dentro de las instalaciones del Ejército. Es una imagen que se está volviendo común desde hace cuatro años. Prácticamente es una invasión de civiles.

Con los primeros aviones en el aire, iniciaron las expresiones de sorpresa de los visitantes.

“Está fabuloso. Es un espectáculo. Nunca había venido, pero es muy bueno. Esperemos que cada año lo sigan haciendo. Aquí a los niños les pueden dar ganas de participar en el Ejército”, dijo Hugo Elvira.

La Secretaría de la Defensa Nacional informó que el objetivo de continuar con el espectáculo de aviones y helicópteros es para crear un vínculo emocional y de empatía con la gente. Además, ayuda a fortalecer la convivencia familiar y sensibiliza de las actividades que realizan los soldados.

“A mí me dieron ganas de ser piloto aviador, porque quiero ser como ellos”, explicó Gibrán acompañado de su padre.

El pase de cinco aviones TC-6C en formación y sacando humo blanco marcó el inicio de las maniobras, que no pararon hasta después de casi dos horas. Una tras otra, las diferentes operaciones aéreas pasaron ante los miles de asistentes.

Expresiones de asombro con la velocidad, la destreza y el ruido de los aviones F5; admiración con el orden de los helicópteros y aplausos para las decenas de paracaidistas que cayeron en dos rondas de 80 y 24.

“Nos hace pensar y hacer conciencia, nos acerca a lo que son las fuerzas armadas y nos hace ver lo que tenemos como país, quiénes son los que nos defienden”, celebró Héctor Osorio. 

En el cielo del Estado de México los soldados realizaron vuelos en formación, acrobacias, operaciones de evacuación, ametrallamiento simulado y el salto en paracaídas en dos modalidades: cinta estática y caída libre militar.

Volaron 46 aeronaves, 35 de ala fija y 11 de ala rotativa. Con la participación de diversos escuadrones aéreos, así como de Escuelas Militares de Aviación, Aplicación Aerostática de Fuerza Aérea, el Centro de Adiestramiento de Helicópteros, el Cuerpo de Fuerzas Especiales y la Brigada de Fusileros Paracaidistas.

Las familias se prepararon para el espectáculo desde un día antes. Muchos llegaron desde las 6 de la mañana para apartar un buen lugar.

Como Jorge Roldán, quien llegó con 10 familiares y en un auto prestado para no perderse el espectáculo al que ha asistido desde 2011.

“Conseguimos prestado un carro porque el mío no circula. Ya sabíamos cómo estaba la cosa y trajimos comida. Aquí podemos mostrarle a los niños los valores de los mexicanos. Al final hay que tener algo de nacionalismo y creo que hay mucha gente que no lo tiene”, dijo.

Para los integrantes de la Fuerza Aérea, es un orgullo lo que hacen sus compañeros en el aire. Y ven una oportunidad para que más jóvenes se interesen por pilotar un avión militar.

“He tenido muchas experiencias bonitas, distintas tal vez a las que podrían vivirse en tierra. Es algo que no puedo explicar, es una experiencia diferente el tener una aeronave en tus manos, pero sobre todo lo que significa el servir a la patria”, explico la piloto Karen Velázquez. 

La exhibición concluyó con una formación de 15 aviones pintando el cielo con los colores de la bandera nacional.