PGR solicita arraigo de ocho por caso Iguala

Los cuatro hombres presuntamente son integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos; se presume que participaron en la muerte de seis personas y la desaparición de los 43 normalistas.

Ciudad de México

La Procuraduría General de la República (PGR) solicitó el arraigo de cuatro presuntos integrantes del grupo criminal denominado Guerreros Unidos, de quienes se presume participaron en la muerte de seis personas y en la desaparición de 43 estudiantes de la escuela rural de Ayotzinapa el 26 de septiembre.

Funcionarios del gobierno federal revelaron que la medida cautelar fue solicitada por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), quien también pidió el arraigo de cuatro personas más cuya detención fue anunciada por el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, el 9 de octubre, tras el hallazgo de cuatro nuevas fosas.

Entre las personas contra las que el agente del Ministerio Público Federal solicitó el arraigo están: Honorio Antunez Osorio, 'El Patachín'; Martín Alejandro Macedo Barrera; Marco Antonio Ríos Berber y Luis Alberto José Gaspar, 'El Tongo'.

Dichas personas fueron puestas a disposición de la PGR el 5 de octubre, por parte de la Fiscalía General del Estado de Guerrero, mismos que fueron señalados de ser integrantes del grupo delictivo Guerreros Unidos.

En Iguala fueron exhumados 28 cuerpos de seis fosas clandestinas halladas en dicho; el titular de la fiscalía guerrerense, Iñaki Blanco, informó el 5 del presente mes, que llevaron a cabo cateos en domicilios, entre ellos en la casa del presidente municipal José Luis Abarca Velázquez.

Las revisiones se realizaron el 1 de octubre, lo que permitió la detención de Luis Alberto José Gaspar, 'El Tongo', quien dijo pertenecer al grupo criminal Guerreros Unidos.

A partir de esta detención, se inició una nueva averiguación previa por el delito de delincuencia organizada, informó el fiscal.

Dijo que además de 'El Tongo' se detuvo a Honorio Antúnez Osorio, quien fungía como policía municipal de Iguala; Martín Alejando Macedo, vendedor de narcóticos, y Marco Antonio Ríos Berber, sicario de Guerreros Unidos.

Explicó que con las declaraciones de estos cuatro sujetos se logró identificar a 30 miembros de la policía municipal preventiva de Iguala como integrantes de los Guerreros Unidos.

Iñaky Blanco aseguró que Martín Alejando Macedo Barreda y Marco Antonio Ríos Berber manifestaron haber matado a 17 normalistas, a quienes trasladaron a la parte alta de un cerro de Pueblo Viejo, donde tiene fosas clandestinas.

Explicó que ambos detenidos manifestaron haber seguido a los estudiantes, a bordo de dos camionetas, desde su llegada a Iguala y que fue cerca del "centro de Iguala donde accionaron sus armas contra dichos estudiantes, logrando que descendieran del autobús en el que se desplazaban algunos de ellos. Procediendo a asegurar a 17, trasladándonos a la parte alta de un cerro de Pueblo Viejo, donde tiene fosas clandestinas, en donde indican que los ultimaron".