Federales entran a la casa de Azano en Coronado

El empresario mexicano buscaba hacer un "Miami West"en la bahía San Diego, influyendo en candidatos por medio de contribuciones ilegales a sus campañas.

San Diego

Autoridades federales catearon esta semana el domicilio del empresario mexicano José Susumo Azano, ubicado en una lujosa zona residencial de San Diego, California.

El vocero del FBI en San Diego Derrell Foxworth, confirmó públicamente que hay dos órdenes de cateo para domicilios vinculados con Azano y los agentes federales fueron captados por las cámaras de un canal de televisión local, entrando a una de sus casas, ubicada en 1 de la calle Bucaneer Way, en Coronado Keys,. (link)

El director de Grupo Azano, se ve involucrado en un escándalo político, por presuntamente realizar donaciones de al menos medio millón de dólares, a campañas electorales entre 2011 y 2013 en San Diego. Las contribuciones fueron realizadas a través de prestanombres.

La Fiscalía Federal no presentó cargos en contra de Azano, dentro de la demanda, acusa en cambio a el ex policía de San Diego, Ernesto Encinas, el dueño de una compañía de servicios a campañas Ravneet Singh y el consultor político Marco Polo Cortés.

Aunque su nombre no es mencionado en ningún documento oficial, diferentes fuentes ligadas directamente a la investigación han indicado que se trata de Azano, quien cuenta con propiedades en Coronado, incluyendo el domicilio donde estuvieron los agentes federales.

"Un Miami West en San Diego"

El empresario, dueño de una compañía de seguridad en México, buscaba incidir en la zonificación de la bahía de San Diego y convertirla en un nuevo "Miami West", según explicó el fiscal en el caso Timothy Perry, durante la última audiencia, donde se presentó el acusado Marco Polo Cortés.

Los documentos del caso, señalan que dichas donaciones suman medio millón de dólares, distribuidas a distintas campañas a través de un comité independiente, entre ellas, la de la procuradora y entonces candidata a la alcaldía Bonnie Dumanis, la del ex alcalde Bob Filner, el congresista Juan Vargas y el ex candidato Nathan Fletcher, entre otros.

Perry dijo en la audiencia pública que el empresario mexicano involucrado en el caso habló a finales del año pasado con un candidato a alcalde (Filner) para que influyera en la licitación de la bahía, a lo que el candidato contestó que estaba fuera de su jurisdicción, pero "vería qué podía hacer".

Dumanis y Vargas, declararon que no sabían de la procedencia de las donaciones a su campaña, por lo que regresaron el dinero. Ni Nathan Flecher, ni Bob Filner, -quien renunciara como alcalde tras ocho meses en el cargo, luego de una serie de escándalos por acoso sexual-, han dado declaraciones públicas en relación a este caso.

La ley federal impide que ciudadanos extranjeros realicen contribuciones financieras a campañas electorales en Estados Unidos.