Familias enteras, inmersas en el narco

Ante las miradas incrédulas de los vecinos, un hombre, su esposa y su hijo fueron detenidos en Xochimilco.
Diversas drogas decomisadas.
Diversas drogas decomisadas. (Jesús Quintanar/Archivo)

México

En la Ciudad de México 80 por ciento de las bandas de narcomenudeo están conformadas por familias enteras donde están inmersos abuelos, hijos, tíos, adultos y menores de edad.

Un ejemplo de ello sucedió la semana pasada en Xochimilco, donde la Procuraduría General de Justicia del DF dio a conocer la detención de una familia ligada a la distribución de droga.

Ese día tocaron fuerte a la puerta, lo hicieron con estruendo, eran policías que llegaron y detuvieron a una mujer, su esposo y su hijo, todos, conocidos en el barrio salieron con la cara hacia abajo. Sometidos.

Afuera del Callejón Siete Vueltas, a unas calles del Centro Histórico de Xochimilco, los vecinos estaban sorprendidos, pero nadie se atrevió a intervenir.

Los más curiosos preguntaron a los efectivos de la Policía de Investigación de la Procuraduría capitalina lo que ocurría, el por qué se los llevaban, qué pasaría con la familia Eslava de la Cruz.

Parcos, sin dar detalles, los hombres vestidos de civil alcanzaron a decir que vendían droga. Mariguana y cocaína en dosis pequeñas a toda persona que se acercaba a su domicilio.

La Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Narcomenudeo sabía lo que ocurría en esa casa que hoy tiene sellos de la PGJDF, pues la intención es aplicarle la extinción de dominio.

Oficialmente hablan de una denuncia ciudadana que los alertó. Así montaron guardias, integraron detalles y pruebas que sirvieron para que un juez segundo penal concediera la orden de cateo.

Los archivos de la PGJDF resaltan que la actividad del narcomenudeo la conciben como un negocio en el que pueden trabajar todos los integrantes de las familias.

La instalación de tienditas en sus casas o afuera de ellas en improvisados puestos de dulces es la solución a sus problemas económicos.

En el caso de Alan Jhoan Eslava de la Cruz, su madre María de Lourdes de la Cruz López y su padre Cecilio Eslava Mendoza, detenidos la semana, sus parientes los defendieron.

Aun así, la principal prueba que entregó el Ministerio Público al juez fueron los 19 envoltorios con mariguana y 20 con clorhidrato de cocaína.

Ahora, ellos se encontrarán y convivirán en los pasillos subterráneos que unen a los reclusorios con los juzgados penales o al paso del tiempo tendrán derecho a pedir sus visitas interreclusorios.

Los dos hombres de esta familia, padre e hijo fueron encarcelados en el Reclusorio Oriente, en tanto que a la mujer la canalizarán a Santa Martha Acatitla.

Los tres recibieron auto de formal prisión por delitos contra la salud en su modalidad de posesión con fines de venta. No tienen derecho a libertad bajo fianza.