Entregan jaliscienses al Ejército un arma diaria

En la campaña se otorga un incentivo económico que va de los 500 a los tres mil pesos, según las condiciones en que entregue el armamento.

Guadalajara

Durante los últimos 3 años, los jaliscienses han entregado al Ejército un promedio de un arma diaria dentro de la “Campaña de Donación de Armas por Canje”, de acuerdo a un informe entregado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

 La información a la que MILENIO JALISCO tuvo acceso revela que el Ejército ha recibido dentro del programa de desarme un total de 1,155 armas que divididos entre 36 meses da un total de 32 armas al mes, una por día.

De estas armas se tiene el registro que 642 han sido largas mientras que 513 son cortas. También se tiene el registro que los interesados en el canje han entregado a la Sedena un total de 10,663 cartuchos hábiles de diversos calibres, además de 14 granadas.

En el periodo mencionado, el municipio en el que más armas se han recibido fue, de acuerdo al reporte de la Sedena, San Cristóbal de la Barranca, en donde en enero de 2011 se entregaron un total de 266 armas, 170 largas y  96 cortas además de 4,800 cartuchos hábiles.

Según la Secretaría de la Defensa Nacional, el municipio de Guadalajara es el segundo en la lista de ayuntamientos en donde la gente ha entregado más armas, sumando un total de 214, de las cuales 59 han sido armas largas y 155 cortas. Le siguen los municipios de Zapopan, Sayula y Mazamitla.

La intención del programa permanente es disminuir la cantidad de armas de fuego en la población, el objetivo es que los ciudadanos entreguen el armamento que tengan, ya sea en buenas condiciones o las que ya sean inútiles.

La recompensa dada a los ciudadanos varía en cada entidad y depende de quienes patrocinen los incentivos, pues en algunos casos se han entregado vales de despensa, aparatos electrodomésticos y dinero.

 En la campaña que actualmente se lleva a cabo en Jalisco, la Sedena entrega un incentivo económico que va de los 500 pesos hasta los tres mil, dependiendo del tipo de arma y las condiciones en las que se encuentre, mismas que son evaluadas por peritos del Ejército Mexicano.

 Otra ventaja que se ha destacado es que quienes se acerquen a los módulos que instala la Sedena en la entidad no son sujetos a un solo cuestionamiento sobre la procedencia del artefacto, mismo que se destruye inmediatamente en caso de ser inservible o es enviado a la Ciudad de México, donde se revisa si tiene alguna utilidad para las Fuerzas Armadas o si tiene valor histórico para ser enviada a algún museo; en ningún momento se somete a algún otro tipo de análisis.

 Tampoco, si así lo desea quien entrega el arma, se le solicita su identidad ni se le investiga.




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