Enrique Galindo deja la PF por instrucción de Peña Nieto

A 11 días de que la CNDH afirmó que federales ejecutaron a 22 civiles en Tanhuato, el comisionado de la PF se separó del cargo por instrucciones del Presidente; lo sustituye Manelich Castilla.

Ciudad de México

A once días de que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos afirmó que elementos de la Policía Federal ejecutaron a 22 presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación en Tanhuato, Enrique Galindo Ceballos fue separado de su cargo como comisionado general de la Policía Federal, informó el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

Osorio dijo que Galindo se separó del cargo por instrucciones del presidente Enrique Peña Nieto, con el fin de facilitar a las autoridades correspondientes una investigación transparente y de cara a la ciudadanía.

"Hemos venido avanzando para hacer de la Policía Federal una institución cada día más cercana y confiable. En el marco de los hechos recientes y por instrucciones del Presidente, Enrique Galindo se ha separado de su cargo", dijo en conferencia de prensa.

El funcionario federal dijo que Manelich Castilla, quien fungía desde hace dos años como comisario de la Gendarmería Nacional, sustituirá a Galindo Ceballos.

El titular de Gobernación instruyó al nuevo comisionado de la Policía Federal continuar y profundizar el esfuerzo de capacitación permanente en materia de derechos humanos; mantener coordinación con el Gabinete de Seguridad y órdenes de gobierno para que la corporación continúe garantizando seguridad ciudadana.

Además de seguir impulsando la formación y adopción de protocolos de uso de la fuerza del nuevo Sistema de Justicia Penal y competencias básicas policiales; continuar ampliando las capacidades tecnológicas y humanas de la PF y estrechar colaboración con organismos públicos nacionales e internacionales, organizaciones y representantes de la sociedad civil.

El 22 de mayo de 2015, presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación y policías federales se enfrentaron durante tres horas en el rancho El Sol, lo que dejó 42 supuestos delincuentes muertos y un policía federal. También fueron detenidos tres hombres.

Los federales pidieron el apoyo de un helicóptero Black Hawk de la Policía Federal.

En fotografías que circularon en redes sociales y en medios de comunicación se veían cuerpos con disparos por la espalda y la sospecha de que policías ejecutaron a civiles.

El 12 de agosto de 2015, el comisionado Galindo negó en entrevista radiofónica que los 42 civiles hayan tenido "el tiro de gracia".

"Ninguno murió por un tiro de gracia, ninguno tiene el tatuaje de pólvora que indica que el disparo fue a corta distancia", dijo.

También el procurador de Michoacán, Martín Godoy, descartó haya sido una ejecución. Dijo que hubo disparos a corta distancia, lo que no necesariamente indicaba haya sido una ejecución. Explicó que el disparo a corta distancia pudo ser porque el enfrentamiento fue a corta distancia, es decir, cuerpo a cuerpo.


jbh