El señor del cuerno de chivo junto la cama no lo alcanzaba a coger…

Crónica de la captura del líder del Cártel de Sinaloa, 'El Chapo' Guzmán.
Trasladan a Joaquín 'El Chapo' Guzmán

Reconstrucción hecha con base en testimonios de miembros de los cuerpos de seguridad del Estado mexicano cercanos al operativo de detención de Joaquín El Chapo Guzmán…

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A las 3:45 de la madrugada de este sábado empezaba la sigilosa movilización. En diez camionetas pick up 65 efectivos de la Marina se dirigían al norte del Malecón de Mazatlán. Llegaban a los Condominios Miramar, en el 608 de la Avenida de Mar. Un edificio de 27 departamentos confortables, pero no ostentosos, cada uno con dos habitaciones, sala, comedor, cuarto de lavado y secado, balcones con vista al mar, usualmente rentados en $13 mil pesos mensuales, o mil dólares al mes. El lugar no cuenta con vigilancia especial. De hecho la alberca, elevada un piso, da directamente al Malecón y es posible verla desde la calle.

Los servicios de inteligencia del Estado mexicano en conjunto con los de Estados Unidos (en particular de la DEA) habían detectado que su objetivo pernoctaba ahí desde hace dos días. Que estaba en el cuarto piso, en el apartamento 401. Un vigilante del hombre buscado fue sometido en la planta baja del lugar. Fue sorprendido. Dormitaba. Más tarde se sabría que se llama Carlos Manuel Hoo Ramírez.  

Los marinos subieron por elevadores y escaleras silenciosamente. Abrieron con gran fuerza la puerta, la cerradura simple quedaba rota, y corrieron velozmente hacia las dos habitaciones del departamento. En una de ellas estaba tumbado en la cama un hombre de bigote con una camiseta roja tipo polo. Forcejeó. Intentó tomar uno de sus objetos más preciados que reposaba en una pared, pero no le fue posible. El señor del cuerno de chivo junto a la cama no lo alcanzó a coger. En el forcejeo se llevó cuatro golpes: uno en el pómulo izquierdo, otro el derecho, uno debajo de la ceja derecha, y uno más en la frente del costado derecho. Tenía los ojos inyectados de adrenalina. Estaba derrotado.

A las 6:40 Joaquín Archibaldo Guzmán Loera, “El Chapo”, quedaba detenido por los marinos. Lo bajaban raídamente a la planta baja, entraban al estacionamiento, le tomaban unas fotos junto a un coche deportivo blanco, lo introducían en una de las Cheyenne doble cabina, matriculada con número 410059 de la Marina, lo subían a un helicóptero, luego lo cambiaban a un avión, en el cual sería trasladado a la ciudad de México.

En el lugar quedaba tirada ropa del hombre, unos zapatos rojos, comida chatarra, y botellas de agua. Tristes posesiones para quien algún día fuera ubicado como uno de los hombres más ricos del mundo, según la revista Forbes.

El enemigo público número uno de Chicago, de la Chicago Crime Commission, caía nuevamente. Una fotografía del detenido, sometido y sin camisa, llegaba poco después de las 10 de la mañana a este reportero…