Edil abatido no confiaba en policía de Michoacán

La senadora Luisa María Calderón revela el acoso que padeció Gustavo Garibay de parte de bandas criminales; muere presunto líder "templario" que disparó a marinos el pasado jueves.
Llegada de la legisladora del blanquiazul al funeral del alcalde.
Llegada de la legisladora del blanquiazul al funeral del alcalde. (Héctor Téllez)

Michoacán

Gustavo Garibay, alcalde de Tanhuato asesinado el sábado pasado afuera de su casa, no aceptó la seguridad que ofreció el gobierno de Michoacán, porque no confiaba en la policía.

No solo eso: también sabía quiénes querían asesinarlo y así lo hizo saber a la Subprocuraduría de Michoacán en Zamora después del segundo atentado, en el que murió su secretario.

Así lo reveló su esposa, Gabriela Oseguera, al rendir declaración ante la Procuraduría General de Justicia del estado. La viuda narró a MILENIO detalles de lo que dijo ante el Ministerio Público.

“Les dije que si quieren saber quién mató a mi esposo solo lean la denuncia que presentó después del (segundo) atentado”.

Además, Gustavo Garibay confió a su amiga, la senadora Luisa María Calderón, que en esa misma denuncia “dijo claramente de quién sospechaba, quién lo amenazaba y cuál era el objeto de no dejarlo trabajar; si vieran ese expediente podrán sacar alguna conclusión o alguna ruta de investigación”.

Reveló que el edil pedía seguridad federal, no estatal, como ofreció el gobernador Fausto Vallejo, porque no confiaba en la policía local.

“Es difícil aceptar la seguridad del estado, porque todos desconfiamos. Creo que el alcalde tenía muy claro quién podía acompañarlo. El hecho es que no le dieron protección y no se acercaron a ver qué pasaba”, señaló la senadora.

No solo eso, el edil platicó con Luisa María Calderón sobre gente que le solicitaba dinero. Lo hacía a través de la construcción de obra pública. Pedían 6 millones de pesos por la edificación de un puente, cuyo valor real era de 600 mil pesos.

“Había gente que pedía 6 millones de pesos por la construcción de un puente de 600 mil pesos y no tengo por qué andárselos dando; eso me comentó él”, recordó la ex candidata a la gubernatura de Michoacán.

En octubre de 2012 Gustavo Garibay sufrió un primer atentado, en el que salió con lesiones en manos y nariz. En el segundo atentando murió su secretario, Pedro Córdoba. En esta ocasión dio detalles de las amenazas que recibía y solicitó apoyo federal porque temía por su vida.

Unos meses después le fue retirada, pero ante las constantes amenazas solicitó nuevamente apoyo. En agosto de 2013 se lo hizo saber al entonces gobernador interino Jesús Reyna y al comisionado de la Policía Federal en el estado Teófilo Gutiérrez.

“Se lo dijo al secretario de Gobernación (Miguel Ángel) Osorio Chong y lo dijo muchas veces públicamente”, refirió Luisa Calderón.

Ricardo Murguía Garibay, abogado y primo del fallecido, pidió a las autoridades el pronto esclarecimiento del homicidio y advirtió que la familia seguirá muy de cerca las investigaciones para esclarecer el crimen.

Confirmó que en el funeral del alcalde coincidieron el gobernador Fausto Vallejo Figueroa y el secretario de Gobierno, Jesús Reyna García (del PRI), con los senadores panistas Luisa María Calderón Hinojosa y Ernesto Cordero Arroyo, también aspirante a la dirigencia nacional.

Según el abogado, el encuentro fue “tenso y pesado” por el tema del retiro de la seguridad policiaca al munícipe.

Explicó que el saludo del gobernador con la ex candidata a la gubernatura fue “seco” y era evidente la animadversión entre ambos.

En tanto, el síndico de Tanhuato, José Ignacio Cuevas Pérez, exigió al gobierno federal y del estado voltear hacia ese municipio para reforzar la seguridad y garantizar la tranquilidad, luego de los hechos violentos del fin de semana.

Según la ley, el síndico será quien encabece el gobierno municipal a partir de hoy, ante la ausencia del edil Gustavo Garibay García. El cabildo lo debe ratificar para encabezar el municipio y posteriormente el Congreso del estado lo designará edil.

ABATEN A LÍDER

Personal de la Marina abatió a Osvaldo Tapia Padilla, de 26 años, presunto líder de una célula de Los caballeros templarios.

El sujeto y otros delincuentes dispararon el jueves desde un automóvil Mercedes Benz contra un helicóptero de la Secretaría de Marina en las inmediaciones del municipio de Arteaga.

Debido a que la aeronave bajó a ras de suelo y luego aterrizó para repeler el ataque, hubo confusión sobre su posible desplome, pues durante dos horas se perdió comunicación con sus tripulantes.

En realidad los marinos descendieron del helicóptero para perseguir a los pasajeros del Mercedes Benz, quienes abandonaron el vehículo para internarse a pie en la zona serrana de Arteaga, donde Tapia fue abatido.