“Dile al alcalde que ni se meta, porque lo matamos”

Amenazados por el crimen organizado o forzados por las 'autodefensas', seis ediles operan a distancia en la entidad
Hombres armados llegan a la alcaldía de Tepalcatepec.
Hombres armados llegan a la alcaldía de Tepalcatepec. (Especial)

Tierra Caliente, Michoacán

Al menos seis alcaldes gobiernan a distancia en Tierra Caliente, Michoacán. Algunos dejaron sus municipios porque fueron amenazados de muerte y otros porque los expulsaron los grupos de autodefensa, que los acusan de pertenecer al grupo criminal de Los caballeros templarios.

Guillermo Valencia Reyes, presidente municipal de Tepalcatepec, es uno de los ediles michoacanos que no puede pisar su oficina. Lleva más de dos meses gobernando desde Morelia, porque un grupo de encapuchados lo amenazó.

“El 28 de abril llegó un comando a amenazarme de muerte; me dijeron que no me querían volver a ver ahí, entraron a la presidencia municipal portando armas de uso exclusivo del Ejército”, señaló Valencia Reyes, quien a mediados de mayo huyó de Tierra Caliente.

La presidencia de Tepalcatepec contaba con circuito cerrado de videovigilancia. Las cámaras captaron el arribo de los hombres armados que lo amenazaron.

“Dile al presidente que chinge a su madre de Tepalcatepec, que no debe pasar de Buenavista Tomatlán para acá, que ni se meta, porque lo vamos a matar”, le dijeron al subdirector de la policía municipal. La ausencia del edil ha provocado varios problemas en Tepalcatepec.

“Varios programas sociales no se están aplicando y las obras se tuvieron que interrumpir por la ausencia del señor Valencia”, dijo José Buenrostro, secretario del ayuntamiento.

“Lamento muchísimo lo que está pasando, pero no es mi culpa que algunas obras no se puedan construir. Los culpables son los que orquestaron estas amenazas para que yo no pueda trabajar allá”, respondió Valencia.

Los otros cinco alcaldes que han aceptado gobernar a distancia son Juan Hernández Ramírez, de Aquila; Justo Humberto Villa Cerrillos, de Chinicuila; Rafael García Zamora, de Coalcomán; Luis Torres Chávez, de Buenavista Tomatlán, y Jesús Cruz Valencia, de Aguililla.

“En mi caso no fue la autodefensa la que me sacó de aquí, yo los conozco y la mayoría es gente de trabajo, como el doctor Mireles, uno de los integrantes de la autodefensa, a quien le pido que me ayude a regresar a mi comunidad”, pidió Valencia.

Cuando el alcalde de Tepalcatepec abandonó su oficina aparecieron, afuera de la presidencia municipal, decenas de mantas en su contra. En algunas se le acusaba de ser el “templario mayor”.

“Quienes colocaron esas cartulinas son muy irresponsables, solo buscan difamar y denostar mi trabajo como político en Michoacán; yo les pido a quienes escribieron eso que muestren pruebas y que dejen de calumniar”, pidió Guillermo, quien no opera en el municipio desde el 15 de mayo.

Valencia Reyes afirmó que un grupo político conformado por ex integrantes del PRI utilizó a miembros de la autodefensa para ejecutar las amenazas de muerte que lo obligaron abandonar sus oficinas.

“Daría mi vida por Tepalcatepec, pero hago responsable de lo que me ocurra a Uriel Farías Álvarez, ex presidente municipal, quien utiliza todas esas artimañas para afectar mi imagen y tenerme fuera del municipio”, aseguró.

“Las autodefensas no tienen nada contra el gobierno; nuestro único enemigo es el crimen organizado. El único pacto no escrito que tenemos entre las poblaciones es que estos señores (los templarios) jamás vuelvan a entrar a nuestra comunidad”, aseguró José Manuel Mireles, uno de los líderes más visibles del grupo de autodefensa en Tepalcatepec.

“Le pido a la población que entienda por qué no estoy allá, que sigo trabajando desde Morelia y que no vuelvo porque estoy amenazado de muerte, que comprendan que mi vida y la de mi familia corren peligro”, dijo Valencia Reyes, quien proporcionó a MILENIO el video dónde se observa a los hombres armados arribar a la presidencia municipal.

“Dile al director (de Seguridad Pública municipal) que no queremos que venga para acá, porque lo vamos a matar (…) y el que sigue es el presidente municipal”, se escucha en el material.