Detienen a 14 encapuchados por actos de sabotaje

Los jóvenes realizaron pintas, arrojaron una bomba molotov en la estación Isabel la Católica del Metro y saquearon comercios.
Policías detienen a una joven participante en los desmanes.
Policías detienen a una joven participante en los desmanes. (Héctor Téllez)

México

Los encapuchados reaparecieron ayer en la Ciudad de México y, al término de las movilizaciones convocadas por diversas organizaciones sociales, los embozados hicieron nuevamente pintas en edificios públicos y privados, además de saquear comercios, alterar el orden público y provocar daños en la estación Isabel la Católica del Metro.

La SSPDF detuvo y remitió al Ministerio Público a cuatro jóvenes acusados de sabotaje y robo, mientras que otros diez fueron llevados a juzgados cívicos de Miguel Hidalgo y Álvaro Obregón, para ser liberados posteriormente.

Al finalizar las marchas encabezadas por agrupaciones como la CNTE, los encapuchados realizaron 66 pintas, 23 de ellas en avenida Juárez, ocho más en Eje Central, otras 27 en Madero, así como en fachadas de comercios, restaurantes e instalaciones de Televisa.

Fueron detenidos y remitidos al MP de la Coordinación Territorial AO-2, en Álvaro Obregón, Juan Carlos Villedas González, de 22 años; Karina Nieto Blanquet, de 23; así como Carlos Daniel Gutiérrez y Luis Ángel Hernández García, de 18, acusados de sabotaje y robo cometidos en el Seven Eleven de Bolívar e Izazaga, daños al Vips de Izazaga y a la entrada de la estación Isabel la Católica y a instalaciones de Televisa.

Además, fueron remitidos al juzgado cívico en Miguel Hidalgo cinco personas, de las cuales cuatro eran mayores de edad y un menor: Karen Michelle García Flores, de 19 años; Alejandra Natalia Gaytán Escobar, de 21 años; Eduardo Cano Morfin, de 22 años; René Sánchez Moreno, de 23 años, y Sergio “N”, de 15 años.

Todos fueron acusados de escandalizar en la vía pública, infringiendo el artículo. 24 fracción III de la Ley de Cultura Cívica, pero al final del día fueron liberados.

De igual forma fueron presentados cinco menores de edad en el juzgado cívico de Álvaro Obregón, quienes también fueron liberados.

El grupo de embozados partió del Ángel de la Independencia para sumarse a la movilización de la CNTE rumbo al Zócalo capitalino, pero fue expulsado del contingente por la disidencia magisterial.

Los jóvenes arribaron a la Plaza de la Constitución sin un plan de movilización determinado, por lo cual dieron vueltas sobre el circuito del Zócalo en su intento de llegar al templete donde Andrés Manuel López Obrador dio su discurso.

Los embozados finalmente decidieron retirarse ante la negativa a darles un espacio en el templete.

Adolescentes en su mayoría, los inconformes pidieron a la prensa que los dejara “en paz” y enseguida avanzaron por Venustiano Carranza, Las Cruces e Izazaga, donde pretendieron ingresar sin éxito a la estación Pino Suárez del Metro con el fin de “liberar los torniquetes”, aunque las puertas estaban cerradas y custodiadas por seguridad institucional, así como elementos de Protección Civil.

Nuevamente los jóvenes intentaron entrar al Metro en la estación Isabel la Católica, pero los accesos se encontraban cerrados, por lo que quemaron cartones y aventaron una bomba molotov que estalló en la entrada, acto seguido lanzaron piedras, destruyeron ventanales y saquearon un local de la cadena Seven Eleven.

Continuaron su camino por Arcos de Belén hasta llegar a Chapultepec y lanzaron piedras a las instalaciones de Televisa, donde fueron confrontados por granaderos que intentaron encapsularlos. Al percatarse de la llegada de más policías, los jóvenes huyeron rumbo a la calle Enrico Martínez.

Los anarcos se dispersaron, pero fueron perseguidos por el cuerpo de granaderos para realizar las detenciones, pues otro equipo de uniformados se encontraba en avenida Balderas, a la espera de los manifestantes.

:CLAVES

VALLA HUMANA

Alrededor de 200 granaderos formaron una valla alrededor de la Alameda Central para resguardarla de actos vandálicos durante las movilizaciones.

Los uniformados se concentraron en avenida Juárez, desde el Eje Central y casi hasta Balderas, mientras que en avenida Hidalgo se instaló una muralla metálica, desde el Palacio de Bellas Artes hasta Paseo de la Reforma.

Hoteles y bancos de la zona fueron cerrados. Edificios gubernamentales y hoteles fueron protegidos con vallas metálicas de aproximadamente dos metros y medio de altura.