Detención de capo ocurrió sin sobresaltos

El operativo fue quirúrgico y silencioso, aseguraron los pocos vecinos que se atrevieron a ver lo que pasaba en la calle, escondidos detrás de las cortinas de sus ventanas.

Guadalajara

Eran las 12:00 de la madrugada del pasado martes cuando una veintena de patrullas de la Policía Federal rodeó la cancha de futbol que se ubica en la calle Madrid, en el fraccionamiento Hacienda de Candelaria, en San Pedro Tlaquepaque, para detener al que las autoridades identifican como el segundo al mando del Cártel Jalisco Nueva Generación, Iván Cazarín Molina o Víctor Hugo Delgado.

El operativo fue quirúrgico y silencioso, aseguraron los pocos vecinos que se atrevieron a ver lo que pasaba en la calle, escondidos detrás de las cortinas de sus ventanas.

La presencia de los elementos, dicen los testigos, duró aproximadamente tres horas. En ese tiempo revisaron tres vehículos, uno de ellos de lujo, al mismo tiempo que cuestionaban a tres hombres.

Entre estos estaba Cazarín Molina, quien se encargaba de vender gasolina extraída de manera ilegal de los ductos de Pemex, según autoridades.