Despliegue militar nunca antes visto

Una semana después de que fue derribado un helicóptero, las salidas y entradas desde San José de Ávila a Villa Purificación lucen blindadas con tropas y maquinaria pesada.

Jalisco

Todo blindado. Justo una semana después de la caída del Cougar de la Fuerza Aérea Mexicana, derribado por un cohete lanzado por criminales en la ranchería de Villa Vieja, en el municipio de Villa Purificación, las carreteras y las entradas y salidas de los pueblos de la región, desde la Sierra hasta la costa jalisciense del Pacífico, lucen blindadas por el gobierno federal.

Y en este caso lo de blindaje no es metáfora...

***

Pareciera la víspera de una guerra declarada. Parecieran las horas previas a un enfrentamiento militar. Desde San José de Ávila hasta Villa Purificación, tierra usualmente en poder de narcos, el Estado mexicano desplegó su más pesada y ostentosa maquinaria bélica de tierra.

Ahí están ya en las carreteras y afuera de los poblados los más imponentes juguetes de guerra. Una pasarela militar...

Los blindados Panhard franceses, con capacidad para 12 soldados en su vientre, yerguen en sus techos sus ametralladoras calibre .50 operadas por un artillero, cada una las cuales pueden disparar mil balas por minuto. Un aguacero de pólvora.

—¿Resisten un proyectil como el que derribó al helicóptero? —se le pregunta al oficial a cargo de dos blindados. Sonríe.

—Sí... —responde con parquedad militar.

El blindaje del rinoceronte de guerra resiste cohetes disparados con un lanzacohetes RPG-27, como el que derribó al helicóptero Cougar de la Fuerza Aérea.

Juguetes de guerra que disuaden a cualquier criminal.

Qué tal la Mount Machine Gun MK 69 la ametralladora lanzagranadas de .40 milímetros que escupe fuego 375 veces por minuto. Al menos seis granadazos por segundo.

—Tiene alcance de al menos mil 500 metros. Cuando explotan las granadas todos ensordecen... —narra ufano otro oficial en un retén distinto, mientras su operador casi acaricia la bestia lanzafuego.

En Villa Purificación y en cada búnker los soldados miran fotos del Cougar derribado convertido en cenizas y fierros retorcidos. Fotos que les muestro. Sus miradas se endurecen. Niegan con la cabeza y fruncen el seño.

—¿Están enojados?

—Sí. Tendrán que responder ante la ley por sus crímenes.

Aquí está ya en Jalisco el poderoso 1er Regimiento Blindado de Reconocimiento del Ejército mexicano con sus imponentes juguetes de guerra.

La gente mira anonadada los vehículos de seis llantas.

—Como del cine... —le comenta una mujer a su esposo, mientras los soldados revisan su camioneta.

Sí, como de película de guerra. Nunca se habían visto desplegados estos recursos en el país en alguna zona de conflicto, pero la ofensa del CJNG fue demasiado.

—Se pasaron esos señores. Se van a atener... —arrastra con desdén el “señores” un sargento.

Pero la gente de esta zona que se anima a platicar fuera de cámaras (aquí casi nadie accede a mostrar su rostro ni su nuca ante las cámaras) se dice aliviada de que más tropas y sus bestias bélicas estén aquí.

—La verdad nos da tranquilidad ver a los soldados por todas partes con esos tanquesotes... —confiesa la despachadora de un Oxxo en Casimiro Castillo.

Ahí está ya la maquinaria de guerra del Estado mexicano luego de que fue desafiado. Ahí están los soldados con sus bazucas al hombro que guardan rápidamente. Lanzacohetes similares al que usaron los narcos contra sus compañeros.

Ahí están los blindados luciendo su atuendo verde, salvo el más guapo, que porta ropaje de camuflaje desértico, idéntico al de la tropas gringas en Irak o Afganistán. Los juguetes bélicos, junto a cientos de tropas, han sido desplegados después del desafío criminal. Huele a guerra en Jalisco...