Despiden a soldados caídos

Los oficiales recibieron un modesto homenaje al que no asistieron funcionarios.

Guadalajara

El instituto armado lamenta profundamente de nuestros hermanos de armas y nos unimos a la pena que embarga en estos momentos a sus deudos y les reiteramos que este acto no quedará impune”, fue parte del discurso que lanzó uno de los mandos militares que acudió a dar el último adiós a dos de los cuatro oficiales que murieron en la emboscada del pasado lunes en Guachinango.

El homenaje para los soldados caídos fue por demás modesto, sin la presencia de jefes de alto rango de la Secretaría de la Defensa Nacional, autoridades estatales o municipales.

Los cuerpos de los dos oficiales castrenses fueron llevados a una funeraria de Ameca, en donde tenían su residencia, y estuvieron acompañados por familiares y amigos, quienes observaron la breve ceremonia que se les ofreció de parte de la milicia.

Los deudos recibieron la Bandera de México que cubrió los féretros y los documentos de sus respectivas bajas para después partir hacia la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en donde se les ofreció una misa de cuerpo presente y posteriormente fueron sepultados en el panteón municipal.

Claves

La agresión

- Cuatro elementos del Ejército de México murieron al ser emboscados por un grupo armado

- El móvil de la agresión fue un supuesto decomiso que se realizó el mismo lunes por la mañana, ya que se habrían incautado más de mil litros de combustible

- No se reportaron personas detenidas del hecho