Honores y llanto en Tlaquepaque

Familiares, policías y funcionarios despidieron a los elementos asesinados el pasado miércoles.
Familiares, compañeros y autoridades despidieron a los policías
Familiares, compañeros y autoridades despidieron a los policías (Nacho Reyes)

Guadalajara

Con lágrimas en los ojos, puños apretados, un nudo en la garganta y las mandíbulas presionando para contener la impotencia, familiares y compañeros de los tres policías asesinados en Tlaquepaque asistieron a la comisaría municipal para despedir con honores a los uniformados.

Uno a uno, sus nombres fueron anunciados en el pase de lista por uno de los elementos de la guardia: “Alejo Rodríguez Francisco Javier”, “Hernández Centeno José de Jesús” y “Ríos Chávez Daniel”; como respuesta, la corporación entera gritó “presente”. “Estamos completos señor comisario”, concluyó el orador.

Pero no, no están completos, a la corporación policial de Tlaquepaque le faltan tres elementos que fueron atacados y asesinados por un comando armado en una de las vialidades del municipio al cual servían, y que en un acto con honores les dio el último adiós, y eso lo sabe bien Camilo González Lara, quien asumió el cargo de comisario de seguridad pública de esta demarcación en un momento doloroso. Así se le pudo apreciar por la voz entrecortada y el no poder contener las lágrimas en su primer discurso público.

“Las corporaciones policiales nos conducimos con honor, nos conducimos con lealtad y sobre todo con espíritu de cuerpo, y basado en esos principios, considero prudente que quien debe despedir a nuestros compañeros es mi amigo Martín Maldonado”, señaló el comisario para ceder el uso de la voz a un elemento que en medio del llanto expresó el respeto de toda la policía de Tlaquepaque a los uniformados caídos.

La guardia de honor a los policías fallecidos fue encabezada por sus familiares cercanos y compañeros de trabajo, así como por la presidenta municipal María Elena Limón, quien emitió un mensaje en donde resaltó la realidad que atraviesa el país en el tema de seguridad: “el principal reto de México sigue siendo la seguridad y vivir en un país donde la violencia arrebata familias, es un acto de valentía”.

La alcaldesa pidió un minuto de silencio que fue imposible cumplir, que se rompió por los sollozos de los deudos y el rechinido del féretro que un niño intentaba abrir para ver por última ocasión a su papá, que un día salió como un héroe enfundado en un uniforme azul adornado por una insignia, pero que ya no regresó a casa.

La promesa del municipio para las familias de los fallecidos fue que les darán garantía de que no se quedarán solas: “Quiero que sepan que cuentan y contarán con todo nuestro apoyo, como nosotros deben sentirse orgullosos de sus padres y sus esposos, hombres que dieron su vida para combatir el crimen”, expresó María Elena Limón.

Los policías presentes en el homenaje también recibieron un mensaje por parte de la presidenta. “Les digo que cuentan con el apoyo de este gobierno, el del gobierno federal y el gobierno estatal”.

Finalmente, entre aplausos, los cuerpos salieron trasladados por sus respectivas escoltas, uno a uno de la base de policía y detrás de ellos sus familiares, que si bien son los que sufren la situación en mayor medida, del golpe es el municipio entero quien se deberá recuperar.