“Despertaba y veía una y otra vez lo que había sucedido”

Hoy se cumple un año del ataque se sufrieron elementos de la Fuerza Única en San Sebastián del Oeste en donde murieron 15 elementos y cinco resultaron  heridos, uno de los cuales platica lo que ...
Los agentes viajaban en convoy cuando fueron atacados en carretera
Los agentes viajaban en convoy cuando fueron atacados en carretera (Carlos Zepeda)

Guadalajara

A un año del ataque por parte de integrantes de un grupo delictivo en San Sebastián del Oeste, queda el recuerdo del infierno que vivió así como los daños físicos y psicológicos. Uno de los sobrevivientes narra por primera ocasión aquel 6 de abril de 2015. 


Cuándo cierra sus ojos y trata de hacer memoria de lo que ocurrió ese día durante el enfrenamiento, ¿qué recuerda?
De lo que me acuerdo muy bien es que nosotros veníamos de Vallarta, más o menos a las 02:00 de la tarde salimos hacia el recorrido donde está el tramo en donde nos enfrentamos, será yo creo unos 10 o 15 minutos los que habíamos recorrido sobre la carretera, empezando del penal de Vallarta nos concentramos, en eso, el comandante nos mandó adelante a cinco unidades, de hecho, yo le pregunto por qué nos mandan así, casi siempre andábamos en grupos de 10 unidades… total nos venimos de Puerto Vallarta… y pasando el entronque con Soyatan, todo estaba normal, viajábamos de manera tranquila,
circulábamos sobre una recta y poco antes de tomar una curva, nomás iba una unidad blindada adelante las demás eran blanditas (sin blindaje), al llegar a esa curva yo observé a una camioneta Suburban blanca que iba adelante del convoy y que comenzó a circular en zig zag, de un de repente se paró y comenzaron a juntarse las patrullas, yo cuando entré a la curva ya estaba la “tracatera”. Recuerdo claramente como todo comenzó a retumbar, como hasta las hojas caían al suelo, el enemigo no se veía ya que estaba bien parapetado.

Cuando ustedes escuchan las detonaciones ¿qué hacen, qué indicaciones les da a los elementos?
En ese momento le grito a mi chofer, “vete de reversa rápido, rápido y todos agáchense” ya que para entonces nos habían metido cuatro balazos de frente y mi camioneta estaba blandita, de hecho, yo sentí que algo me quemó la cara, sentía como si me hubieran echado chile por lo quemado y entonces le volví
a decir al chofer, de reversa échale “de volada, de volada”, afortunadamente reaccionó el chofer, imagínate cómo estaban los balazos que nos poncharon todas las llantas de la camioneta y fuimos a parar sobre un barranquito, ya de ladito, apuntando hacia Puerto Vallarta, en ese momento nos aventaron granadas y cuando me pegaron yo ya no pude ver por la sangre, lo que hice fue abrir los ojos y observé un barranquito y nos aventamos, todos íbamos heridos para entonces. Los que viajaban atrás les pegaron de balazos, de hecho a uno le quebraron un tobillo, cayó en la barranca y se quedó tirado, los enemigos bajaron y revisaron, en eso escuché que gritó uno “¡remata a ese que está tirado!”, él los escuchó y se hizo el muerto, de hecho sí le tiraron varias veces, sí lo remataron pero nunca le pegaron, todas las balas dieron en una piedra y sólo escuchó los balazos, para entonces nosotros nos parapetamos como a cinco metros en un ducto que ponen en las carreteras por donde pasa el agua, es redondo, es un tubo grandote, el chofer de mi camioneta llevaba dos balazos en las pompis también, él alcanzó a llegar al canal por donde baja el agua del cerro, él me gritaba ¡mi comandante vengase para acá!.

Estos canijos disparaban en ráfaga hasta que yo le dije, ¡ya cállate, ya te salvaste¡”, así fue la historia, yo tuve que sacar un pañuelo y armarle un torniquete en la mano a un compañero ya que se estaba desangrando muy feo de la mano, duramos casi una hora y cuarenta minutos, entonces ya salimos por el tubo, mis compañeros lo sacaron a mi chofer.

¿Entonces el apoyo tardó una hora y media?
Puse en mi parte que tardaron dos horas, fue mucho tiempo ya que atravesaron camionetas y camiones en el camino, ese día si no mal recuerdo, regresaban de vacaciones, había muchos carritos que venían para Guadalajara, pero estos canijos aún así se acomodaron bien, ya nos estaban esperando.

¿Cuánto tiempo duró el enfrentamiento, lo recuerda?
Duró como media hora, luego bajaron los sicarios, después de que pasó eso y para asegurar que estaban muertos rociaron gasolina y los prendieron, cuando vieron que ya no se movían bajaron, otros se salieron de sus camionetas pero aún así estaban quemados.

Después del incidente ¿cómo le cambió su vida psicológicamente y físicamente?
Yo en las noches despertaba y veía una y otra vez lo que había sucedido, mi mujer me decía “a dónde vas a dónde vas”, cada rato en los sueños yo veía a mis compañeros muertos y me caía de la cama y duré buen rato así, fue por medio de mi señora que me dijo tienes que ir a ver un psicólogo, fui con una, me entrevisté con ella y gracias a ella poco a poco se me han ido olvidando cosas pero aún así no se me olvida el suceso.

¿Cuánto tiempo tenían patrullando todos juntos, sus compañeros fallecidos y usted?
Eran compañeros nuevos la mayoría de los que murieron, nos pusieron uno en cada unidad con experiencia, mandaron uno en cada unidad para no mandar a todos nuevos y así fue como nos mandaron.

Cuando ocurrió el hecho, ¿los anteriores jefes de la Fiscalía les tendieron la mano?
Nos visitaron muchas personas en el hospital, familiares y amigos, pero sólo una persona de la Fiscalía, no fue el fiscal Luis Carlos Nájera, tampoco quien entonces estaba de comisionado.